“Las catástrofes se producen por causas políticas, económicas, sociales y culturales”, afirmó Sandra Gallo, referente de la asociación civil Canoa, con más de 20 años de trabajo en los barrios del oeste.
La catástrofe que sacudió la semana pasada a la ciudad de La Plata volvió a interpelar a los santafesinos sobre la necesidad de trabajar en la gestión local del riesgo. Justamente ésa fue una de las principales líneas que Canoa desarrolló junto a instituciones y vecinos de Santa Rosa, San Lorenzo, Villa Oculta, entre otros, luego del ingreso del Salado y la inundación pluvial sufrida hace seis años.
En ese sentido, Sandra Gallo, referente de la organización, le dijo a Diario UNO: “Canoa, luego de la catástrofe del 2003, inició todo un proceso de investigación y formación sobre Gestión Local del Riesgo. Esto sobre todo nos permitió comprender por qué los fenómenos extraordinarios de la naturaleza se han convertido en catástrofes y que sus principales causas son producidas por el hombre, es decir, cómo se relaciona y trata a la naturaleza por un lado, y cómo no se prevén ni mitigan los riesgos que se construyen por el otro”.
“Podemos afirmar, entonces, que las catástrofes se producen por causas políticas, económicas, sociales, culturales; y que pensar en clave de Gestión Local del Riesgo implica pensar el antes, el durante y el después de una catástrofe. Hay que pensar en clave de prevención, mitigación, atención, rehabilitación y reconstrucción”, definió.
Además agregó: “Dónde construir las ciudades, cómo y para quiénes son definiciones políticas –políticas urbanas– que, lamentablemente en nuestra sociedad capitalista, estas acciones urbanas están determinadas en gran medida, por múltiples intereses económicos”.
“Según las dimensiones que se tienen en cuenta y cómo se construyen estas definiciones en el marco de una ciudad, colocan a ésta en una situación de mayor o menor vulnerabilidad ante diferentes amenazas, en este caso naturales, y por lo tanto en mayor o menor riesgo. Poreso el riesgo se construye socialmente en el marco de las relaciones asimétricas de los diferentes grupos o sectores de nuestra sociedad”, sostuvo.
“A partir de todas estas consideraciones –explicó–, los funcionarios, profesionales y técnicos de los gobiernos municipales, locales y nacionales tienen la responsabilidad y obligación de manejarlas y también de actuar en consecuencia”.
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