Finalizado el motín que llevaron adelante por unos 150 internos y la toma de rehenes de tres efectivos del Servicio Penitenciario, personal subalterno reclamó mejores condiciones laborales, fundamentalmente en lo referido a seguridad para desempeñar sus funciones e incremento salarial.
“Queríamos pedirle aumento de sueldo porque lo que estamos ganado es paupérrimo, estamos arriendo nuestras vidas, trabajamos en condiciones inhumanas con un básico de $1.500. Queremos tener las medidas de seguridad necesarias para que el personal pueda ingresar seguro al modulo, hay un personal cada 90 internos, es imposible trabajar así y ahora el complejo quedo totalmente destruido, es imposible trabajar así, al interno cada vez se le da más y al personal se le da menos, nosotros también somos humanos y tenemos una familia detrás”, señalaron los casi 400 efectivos que estuvieron trabajando toda la noche para restablecer el orden el Complejo Penitenciario de Sáenz Peña.

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