La iniciativa que persigue un fin solidario ya puede verse en algunos bares de Lomas de Zamora y Almirante Brown. ”Es una caricia para la gente que la está pasando mal”, comentaron desde un kiosco de Lomas. ¿De qué se trata? Tomar un café y dejar pago otro para alguien que lo necesite y no pueda afrontar el gasto. Una iniciativa solidaria que toma impulso.
De eso se trata “Un Café Pendiente”. Una iniciativa solidaria que ya desembarcó en la Región y va tomando fuerza. Funciona en todo el mundo y la región ya cuenta con la adhesión de algunos bares.
En Almirante Brown, distintos comercios se adhirieron. En Adrogué se encuentra la mayor parte de ellos. “Lola Bar”, Esteban Adrogué 1126; “Tempo”, Mitre 977; y “Filomena”, Esteban Adrogué y Pellerano; son los bares que por estos días tienen el cartelito que los señala como parte de esta movida solidaria.
En Claypole, el “Bar Pichón” –ubicado entre las calles Gowland y Nazca- es otro comercio que participa de la iniciativa al igual que “El Carguero” que se puede encontrar entre Roca y 9 de Julio, Burzaco.
Desde el bar Filomena afirmaron que fue una práctica que se implementó hace pocos meses pero “es muy bueno” en cuanto a su alcance y accesibilidad a los vecinos. Cada cliente, cuando acude a desayunar o merendar en el comercio, puede abonar un café que no es consumido por él mismo sino que queda “pendiente” hasta que una persona pueda ir a pedirlo.
Un empleado de Filomena destacó la importancia del Café Pendiente a la vez que explicó al medio la importancia de la difusión de esta causa solidaria, que ayuda a una gran cantidad de personas en estado de indigencia en todo el mundo. Contó tener altas expectativas sobre esta medida implementada en el bar respecto a la ayuda y la colaboración de todos sus clientes.
”Es una gran oportunidad para la gente de la calle porque no dispone de recursos para que pueda comprar un café”, comentó el personal del bar Filomena en diálogo con Info Región. “Se trata de un gesto mínimo de solidaridad de todas las personas”, completó.
Y en Lomas de Zamora también funciona “Un Café Pendiente”. Leonardo Greco, del kiosco Candela, ubicado en pleno centro comercial, destacó que la iniciativa ayuda a gente que la “está pensado mal y no puede comprarse un café”.
“Cuando ven a alguien pasándola mal, le pueden avisar que vengan acá y les doy el café pendiente”, propuso Leonardo, al tiempo que aclaró que dejaba de percibir la ganacia de ese café y le daba a la persona que lo pidiera un alfajor. “Es una caricia para esa persona que la está pasando mal”, alentó.
“Un Café Pendiente” es una medida que tiene como objetivo brindar una bebida caliente a las personas en situación de calle. Entre sus prioridades, las personas que llevaron adelante esta causa solidaria buscan la participación de la comunidad en los problemas que se viven a diario en las ciudades de todo el mundo.
La forma de ayudar a quienes lo necesitan es tan simple como pagar anticipadamente un café caliente para alguien que no dispone de los recursos para hacerlo.
La práctica tuvo sus orígenes en 2008 dentro de los restaurantes de Italia, cuyos propietarios comenzaron a apelar a la solidaridad de sus clientes pidiendo una pequeña contribución para ayudar a las personas en estado de indigencia. Mediante la medida, muchas de ellas tuvieron acceso a una bebida caliente durante el invierno.
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