La CPM exigió una rápida investigación por la muerte de Mauro Pérez Ugarte en la noche del miércoles, así como la iniciación de sumarios administrativos.
En un comunicado, la CPM señaló que Pérez Ugarte, de 28 años fue hallado sin vida en su celda por integrantes del equipo del Comité Contra la Tortura –perteneciente a la entidad– en una de las inspecciones de rutina. Los relatos recogidos por este organismo indican que el joven murió presuntamente por acción u omisión del personal penitenciario de turno la noche del 23 de octubre.
“El abandono y la posible instigación al suicidio del joven detenido es una muestra más de la violencia estructural en que se encuentra inmerso el sistema penitenciario bonaerense y la indiferencia de funcionarios del ministerio público fiscal, quienes consintieron la absoluta crueldad que implica dejar un cuerpo colgado, permitir que se cayera por su propio peso y que quedara allí encerrado junto a 21 detenidos, sin que se tomara recaudo alguno para la investigación”, afirmó el organismo mediante un comunicado.
La Comisión Provincial por la Memoria consignó en el comunicado que Pérez Ugarte tenía el miércoles un problema familiar y que solicitó en varias ocasiones sin éxito poder realizar una llamada telefónica para comunicarse con su hijo. Asimismo, el personal rechazó darle medicación “para paliar su situación”, de acuerdo al testimonio de los compañeros de pabellón.
“Ante la desesperación, el joven intentó prenderse fuego y se produjo cortes en un brazo ante la presencia de Villafañe, uno de los funcionarios penitenciarios. Aún cuando Mauro sacó el brazo ensangrentado por el pasaplatos, ante la mirada de este guardia no fue trasladado al área de Sanidad de la Unidad Penal, ni recibió ningún tipo de contención psicológica. Sus compañeros explicaron que el plan era auto lesionarse porque si lograba llegar a sanidad, ahí podría llamar a su familia”, relató la CPM.
De todas maneras, según los compañeros de Pérez Ugarte, el personal penitenciario se resistió en todo momento a asistirlo. El organismo bonaerense señaló que inmerso en la desesperación, el joven anunció su suicidio y que, como respuesta habría recibido el desprecio por parte de un penitenciario: “ahorcáte, total, uno menos”.
La CPM informó que sus compañeros comenzaron a gritar, al no obtener más respuestas por parte del joven, para que el personal que lo atendiera, e incluso luego prendieron fuego en el pasillo los elementos que tenían a su alcance, como mantas, frazadas o ropa.
De acuerdo al organismo, los testimonios indican que no sólo el personal penitenciario no hizo nada sino que “tampoco hubo presencia de funcionarios judiciales”. Según el personal penitenciario, el fiscal interviniente, Condomí Alcorta de la UFI 5 de La Plata, tomó los recaudos para el caso “telefónicamente y sin tomar testimonio de ninguna de las personas detenidas en el pabellón”.
La policía científica se acercó al cadáver recién cerca de la 1:30 dela madrugada. Pasadastres o cuatro horas el cuerpo de Mauro se desplomó al piso. Todo quedó así. Cuando a las 11.20 del día siguiente los integrantes del Comité Contra la Tortura accedieron al pabellón, encontraron la misma situación: Mauro muerto en el suelo de su celda, según denunciaron.
De acuerdo al organismo, personal penitenciario retiró el cuerpo de Pérez Ugarte y sostuvo que los alojados del pabellón fueron entrevistados por el jefe del Penal y no por funcionarios de la Justicia.
Cabe destacar que la Comisión por la Memoria denunció, además, las “pésimas condiciones” en la que se alojan los detenidos de la unidad: con encierros de 24 horas, frío y hambre, cloacas tapadas, y sin agua para ducharse.
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