River empataba en Córdoba, aguantaba y se subía a la punta, pero en el final Barovero andujo flojo de manos y la bola se le escapó: pese a que no cruzó en su totalidad la línea, el árbitro Echenique dio gol y Belgrano ganó 2-1.
Después del final, todo River se fue muy caliente por el gol cobrado y por la derrota, que le impidió subirse a la punta. Barovero dijo que "no quiero dar rebote, la pelota se va para el arco y la agarro. Es raro que el árbitro lo cobre y el línea, no". Y en ésta tenía razón el arquero, ya que en la repetición se ve bien que el asistente Esquivel no sale corriendo hacia el centro de la cancha y se lo ve dudar. Mientras el Picante Pereyra pide gol, el hombre de la banderita se mantiene casi en el córner, y recién sale cuando ve que el árbitro marca el tanto que no era, mientras todos se le iban al humo.
Antes de ese minuto fatal, del tiro de Zelarayán y de las manos frágiles de Barovero, del grave error de Echenique, hubo un partido en el que River se había recuperado rápido del 0-1 con el tanto de Teo, con plancha incluida. Hubo un equipo equilibrado, corajudo, que por momentos atacó y en otros aguantó a un Belgrano que lo llenó de centros. Hubo un River que se sobrepuso a la salida por lesión de Ledesma, al que al final lo empujaron atrás. Y en uno de esos bochazos llegó la polémica de la noche y ese error compartido, primero de Barovero y después del juez, principalmente, que lo privaron de la punta.
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