No hay semáforos ni rotondas. Son permanentes los accidentes y situaciones de riesgo.
En los horarios pico de la mañana temprano, el mediodía y el atardecer se producen colas interminables de vehículos, accidentes (muchas veces con muertos), maniobras temerarias, frenadas bruscas y ásperas discusiones entre conductores.
Aunque hay otros cruces riesgosos en la Circunvalación, los que acaparan más cantidad de reclamos son: con avenidas Juan B. Justo y con Rancagua (en la zona norte de la Capital) y con los caminos a San Antonio y a San Carlos (en la zona sur).
En su apuro diario, muchos vehículos quedan atravesados al medio de la calzada y detienen a otros que intentan pasar también. No hay respeto por las normas de tránsito básicas. Brillan por su ausencia los semáforos y no hay rotondas derivadoras del flujo vehicular.
Comentá la nota