Desde la Cámara de Restaurantes, Bares y Afines de Playa Grande (CARBA), se mostraron preocupados por las consecuencias que les generó la implementación del tope horario y la prohibición de vender alcohol después de las 4 de la mañana. “A pesar de las promociones, no vino nadie a nuestros locales. No llegamos a cubrir el sueldo de los empleados y ya cerraron cinco bares”, declaró Juan Rodríguez, empresario del sector.
“Hicimos varias promociones para que la gente venga a nuestros locales como el gasto del taxi que se lo canjeamos por cualquier producto del negocio, hacemos descuentos y la realidad es que esto es un desastre. La gente no viene y ya cerraron en los últimos cuatro meses cinco locales”, detalló Juan Rodríguez.
El empresario también resaltó que “la presión que venimos teniendo en este último tiempo de parte del municipio llevó al cierre de cinco bares. Tames, Sens, Naim, Barramansa y Pagano cerraron desde Marzo a la fecha. Eran negocios que estaban abiertos todo el año”.
Al respecto agregó que “también tenemos el caso de Bikein que anteriormente abría de jueves a domingos. A partir de esta presión constante del municipio cerró los jueves y viernes y ahora los sábados abre solo la mitad del lugar”.
Por último sostuvo que “la ordenanza dice claramente que debemos conformar una comisión para controlar si se cumple la normativa en toda la ciudad. Hasta ahora eso nunca se concretó y quienes generaron estas ordenanzas jamás nos llamaron para cumplir con esa parte de las nuevas normativas”.
Comentá la nota