Sobre 2.904 intervenciones policiales en la capital, el 47 por ciento surgió por este motivo.
Así se desprende de los registros que maneja la Dirección de Seguridad, correspondientes al periodo julio-diciembre de 2012, y que coincide con la implementación del Plan de Seguridad de la Policía.
Son casos a los que desde la fuerza califican como “situación de desorden en la vía pública”, y que se corresponden con la figura de contraventores, la cual comprende una falta que no llega a ser delito, según explicó el comisario Raúl Palacios, a cargo del área.
“Aunque ya no se demora a personas por el sólo hecho de estar alcoholizadas, sino por generar desorden en la calle, por lo general la contravención está directamente vinculada al consumo de alcohol”, explicó Palacios.
En términos geográficos, el foco de estos conflictos suele estar en esquinas de barrios del oeste donde se juntan grupos de jóvenes a pasar un rato con bebidas alcohólicas de por medio, y en la zona céntrica en las inmediaciones de los locales bailables.
La franja etárea de los demorados mayoritariamente comprende a jóvenes de entre 17 y 25 años.
Problemas con el vecino
Las estadísticas abarcan además los casos de vecinos que tienen problemas por razones de convivencia, y que terminan con la intervención policial.
Los ruidos molestos, los lugares donde se dejan desperdicios, los límites de patios que no se respetan, el estacionamiento de autos, suelen ser algunos de los casos.
De julio a diciembre, entre riñas callejeras –el desorden más frecuente– y conflictos vecinales, fueron demoradas 1.362 personas, a quienes identificaron y notificaron en sede policial de una contravención.
Esto representa el 47 por ciento del total de demorados (2.904), que incluye a individuos sorprendidos en ocasión de delito y a personas que fueron trasladadas a una unidad policial para averiguar sus antecedentes, porque levantaron alguna sospecha en el personal.
“La contravención es una falta menor que no llega a ser delito, a menos que en esa situación resulte alguien lesionado de arma blanca o arma de fuego, haya un abuso de armas, o se produzca un hecho delictivo previsto en el Código Penal”, aclaró el director de Seguridad, quien agregó: “La intervención procura justamente hacer cesar la contravención para evitar un hecho más grave”.
El resto de las estadísticas comprende a personas en “averiguación de antecedentes” (900) y que fueron aprehendidas pero en ocasión de delito, la mayoría, contra la propiedad privada (robos, hurtos, etc.).
Esto último constituye una causa penal: están los detenidos “in fraganti” (329), que fueron sorprendidos al momento de cometer el hecho y que todavía no abandonaron la escena; y los que lo cometieron en grado de tentativa (313), porque en la huida fueron atrapados por la Policía.
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