La pelea electoral es gobierno versus gobierno

Gobierno contra gobierno. Así, se confirma, es la pelea electoral en los últimos días de la campaña que desembocará el domingo 30. Y la prueba la terminó de dar el pago del aguinaldo, y para más precisión, la forma en que se llega a esa instancia.
Primero, el gobierno municipal de Horacio Quiroga anunció que lo pagaría el 19, una fecha exageradamente anticipada si se tiene en cuenta que la obligación debe cumplirse en julio. Después, el gobierno de Jorge Sapag avisó que lo pagaría el 18. Un día antes.

Se leyó entonces la intención de competir, jamás ocultada y por el contrario, siempre evidente en, por ejemplo, el afán constructor acumulado en obras públicas que se muestran desde ambas gestiones, sean estas muy importantes o no.

Ahora, se deslizó otro elemento basado en la realidad distinta entre gobierno municipal de Quiroga y provincial de Jorge Sapag. ¿Cómo se llega a pagar el aguinaldo? El Municipio, aquí, pretende diferenciarse: dice que lo hace sin endeudarse en un céntimo, y ciertamente antes de acceder al financiamiento que le darán sus bonos municipales, todavía no emitidos. Y afirma que el gobierno de Sapag lo podrá hacer porque ya hizo efectivo más de 131 millones de dólares por la emisión de los Ticafo.

“Para el gobierno municipal pagar el aguinaldo a mediados de junio es un acto habitual de la gestión porque siempre lo hacemos así. Para el gobernador sin embargo es algo extraordinario, primero porque para poder pagarlo tuvo que endeudar a la provincia y segundo porque el año pasado lo cancelaron el 21 de julio. Evidentemente su decisión está influenciada por la coyuntura electoral”, dijo este sábado José Luis Artaza, el secretario de Economía de la Municipalidad capitalina.

Así, la gestión de Quiroga dice que paga sueldos y aguinaldos por buena administración, simplemente. Y el endilga a la administración provincial el dudoso atributo del endeudamiento para cumplir obligaciones, que además anticipada para competir electoralmente.

Si esto es cierto o no, será difícil comprobarlo desde afuera del Estado. Acceder a información íntima del manejo estatal está vedado muchas veces, mediante mecanismos intrincados, y generalmente lo que se muestra es solo lo que se quiere mostrar. Por ejemplo, Estadísticas de la Provincia ha dejado de publicar indicadores, entre ellos, el del costo de vida.

Sí es cierto que la necesidad de financiar con deuda al Estado provincial no es un hecho oculto, sino explícitamente admitido por el gobierno de Jorge Sapag. Esa necesidad y la realidad consecuente, no podrá eludirla el gobierno municipal, más allá de su autonomía política: las cuentas provinciales, así como las nacionales, influyen y determinan todos los estamentos del Estado.

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