Eran dos. Estaban en moto. La hirieron en una pierna con una pistola 9 milímetros. Y le quitaron la suya, además del bolso
Recién había salido de un kiosco y ya caminaba por la calle 609 en dirección a su casa. Cuando llegó al cruce con 8, dobló y enfiló hacia 608. Todavía tenía el uniforme y no se imaginaba lo que estaba a punto de sucederle. La tarde del sábado, soleada y tranquila, recién había comenzado en el barrio Aeropuerto. Y un rato después esta sargento de la Policía bonaerense era trasladada en un patrullero al hospital San Martín, con dos tiros en una pierna que le acertó uno de los dos motochorros que escaparon con su arma reglamentaria y el bolso. Sucedió ayer, poco después de las dos de la tarde. En 8 entre 608 y 609 la policía divisó una moto de gran cilindrada color azul y continuó caminando, aunque con la vista clavada en esos dos sujetos que se le acercaban cada vez más. A mitad de cuadra, la sargento de 26 años y los motoqueros, se cruzaron. Ni bien tuvieron a mano a la mujer, los delincuentes revelaron sus propósitos. El que iba de acompañante saltó de la moto y encañonó a la chica con una pistola 9 milímetros. No se sabe bien si el ladrón disparó sin mediar amenaza, o si fue cuando la mujer intentó desenfundar su pistola. Lo cierto es que descerrajó un disparo que la lastimó en la cadera. A pesar de todo, la policía volvió a intentar sacar su arma y se trenzó en un forcejeo con el motochorro, que terminó con ella cayendo a la zanja que corre a la vera de 8. El ladrón aprovechó esa situación de vulnerabilidad para apropiarse de la pistola reglamentaria de la joven, que -herida, desarmada y en el piso- le dijo a su agresor: “Llevate todo”, contaron fuentes de la fuerza. El ladrón agarró la 9 milímetros y el bolso de la chica, tras lo cual volvió a treparse en la moto conducida por su amigo. A éste no se le vio la cara: tenía el casco puesto. Aunque ya tenían lo que buscaban y podían huir sin problemas, el que estaba armado quería causar más daño. Y en plena fuga se dio vuelta para descerrajarle a la sargento otro disparo. Uno de los impactos le atravesó la pierna. El otro le fracturó la tibia y el peroné. Entonces, sí, los ladrones se fueron. Un vecino que alcanzó a ver el final del forcejeo y el último disparo llamó al 911.l Los primeros en llegar fueron policías del Destacamento Aeropuerto, que cargaron a la chica en el patrullero y la trasladaron sin perder tiempo al hospital San Martín. parte medico Después de asistirla, los médicos decidieron dejar a la víctima en observación durante 8 horas. Si la herida evoluciona bien no será sometida a una intervención quirúrgica. Si se complica, habrá que operarla, explicaron fuentes oficiales. Anoche continuaba alojada en el Policlínico, donde le colocaron una férula. La joven presta servicios en la Policía Buenos Aires 2 e ingresó en la fuerza hace aproximadamente dos años. La identidad se mantiene en reserva. Vive en las inmediaciones de donde la asaltaron, y su historia conmovió a todo el barrio. “Estaba con el uniforme. No lo podemos creer”, dijo una vecina, agregando que “por lo que me contaron, esta gente la venía siguiendo”. Un investigador descree de esta posibilidad: “Fue al voleo y es probable que al principio ni se hayan dado cuenta de que era policía”, algo ciertamente inverosímil. En cuanto a los agresores, tras el ataque se implementó un impresionante operativo de rastrillaje para ubicarlos. Resultó infructuoso.
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