Durante el entrenamiento de ayer, realizado en las canchas auxiliares del Estadio Padre Ernesto Martearena, se encendieron las luces de alarma en el cuerpo técnico de Juventud Antoniana.
El arquero Ángel Pedroso realizó trabajos diferenciados con respecto a sus compañeros por un esguince de tobillo leve que no le permitió trabajar con normalidad.
Otro que se entrenó de manera diferenciada, fue el delantero Hugo Prieto, que realizó trabajos más livianos en comparación con sus compañeros. Ambos jugadores llegarían sin problemas para el partido del domingo frente a Sportivo Belgrano de San Francisco, provincia de Córdoba.
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