Así lo anticipó a EL SIGLO el titular del gremio, César González, quien hoy solicitará una audiencia con el gobernador interino, Regino Amado, para formalizar el planteo. Argumentó que el sistema que reemplazará a los cospeles en la Capital “terminará con los asaltos a los colectivos” y que, por lo tanto, debe extenderse a otros servicios.
Así lo anticipó a EL SIGLO el titular de la delegación local de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), César González, quien indicó que hoy pedirán una audiencia con el gobernador interino, Regino Amado, para formalizar el planteo.
Como se recordará, en el caso del servicio urbano, fue la Municipalidad de San Miguel de Tucumán la que encaró el proceso de licitación del "sistema integral de acceso al transporte urbano de pasajeros mediante tarjetas inteligentes", para el cual se presentó una sola empresa: SITEC S.A.
En cambio, en el caso del servicio interurbano, la autoridad de aplicación es la Secretaría de Transporte de la Provincia, que es la que deberá analizar la viabilidad de la propuesta de la entidad sindical que representa a los conductores de colectivos y, eventualmente, proceder a la licitación del mecanismo.
Argumento sindical
A la hora de justificar el reclamo del sector, el secretario general de UTA dijo que "la implementación de las tarjetas magnéticas en lugar de los cospeles o del dinero en efectivo como sistema de pago es algo que beneficia tanto a las empresas como a los trabajadores y, por lo tanto, es lo mejor que se puede hacer para mejorar el transporte de pasajeros".
En este sentido, aseguró que, con ese mecanismo, "se solucionan muchos problemas de los choferes, que ya no tendrán que realizar tareas como tener que cortar boletos y entregar vueltos, por lo que podrán concentrarse mucho más en el tema del manejo, para seguridad de todos. Además, y lo que es más importante, viene a resolver el tema de la seguridad, porque se terminarán asaltos a los colectivos, debido a que no se manejará más dinero en efectivo", agregó.
Por otro lado, González advirtió que "con el tema de las tarjetas magnéticas también se ayudará a eliminar el trabajo en negro en la actividad, porque cuando se habiliten diariamente las máquinas, además del nombre y legajo de los choferes, quedará impreso en el sistema el horario de inicio y cierre de sus tareas. Esto es importante porque nos va a permitir conocer la cantidad de horas de servicio prestadas por los trabajadores para constatar si están trabajando el tiempo que corresponde y si amerita el pago de las horas extra", puntualizó el dirigente.
González dijo a nuestro diario que desde UTA están "seguros de que las empresas del transporte están en condiciones de hacer frente a este cambio de tecnología en el servicio interurbano, por lo que no tendría que existir ningún problema con el pedido para que también se aplique en ese caso. Además, hay que tener en cuenta que la diferencia en el costo del boleto respecto al servicio urbano de la Capital es de apenas 20 ó 30 centavos en el interurbano del Gran San Miguel de Tucumán", acotó.
Finalmente, el dirigente sostuvo que "el tema de la tarjeta magnética para UTA es fundamental, por lo que vamos a pedir que paulatinamente se vaya generalizando (su implementación), para que se que incluso, el día de mañana, también se implemente en el servicio rural", manifestó el dirigente.
¿Quién se hace cargo?
En el caso de la Capital, el costo inicial para la instalación del sistema, con los lectores de tarjetas que irán instalados en aproximadamente 200 colectivos y las máquinas de recarga de las mismas, que funcionarán en quioscos, correrá íntegramente a cargo de la firma que se haga cargo de la concesión. A cambio, la empresa que se presentó como oferente en la licitación propuso que el sistema se financie con el 7,75 por ciento del costo básico del boleto, cifra que incluye un canon mensual del 1 por ciento que quedaría para la Municipalidad.
Actualmente, la firma TRAPASA percibe un 6 por ciento del valor de los viajes a cambio de la distribución de los cospeles. Es decir que con la nueva propuesta, si se tiene en cuenta el 1 por ciento que quedará para el municipio, la empresa que se haga cargo del mecanismo percibirá un 0,75 por ciento más que la que administra los cospeles.
La pregunta es quién absorberá esa diferencia: La Municipalidad, las empresas de ómnibus o la firma concesionaria. Si se resolviera que sean las líneas de ómnibus, desde la Asociación de Empresas del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT) ya avisaron que pedirán un aumento en el precio del boleto.
Teniendo en cuenta esta situación, el edil Claudio Viña sugirió que "al costo lo absorban en partes iguales el municipio y las empresas de colectivos, porque ambas partes son las que se verán beneficiadas. No se puede cargar el costo a los usuarios, que seguirán subiendo, con o sin ese sistema, a los mismos colectivos sucios, con ventanillas rotas y asientos destruidos", argumentó.
El concejal republicano reforzó su postura recordando que "con las tarjetas magnéticas se beneficiarán las empresas, que ya no tendrán que preocuparse por el manejo de dinero en las unidades, con el riesgo de ser asaltadas periódicamente, y los choferes podrán concentrarse en conducir, en lugar de tener que cortar boletos y dar vueltos. Además -agregó Viña- la Municipalidad también saldrá ganando, porque contará con un sistema de control mucho más eficiente que el actual".
Sobre este último punto, es oportuno aclarar que, además del reemplazo de los cospeles por las tarjetas plásticas, el nuevo sistema permitirá que los colectivos estén equipados con un sistema de GPS que permitirá conocer su recorrido y ubicación. Las unidades también llevarán instalado un programa informático que registrará fecha, hora, número de coche, tipo de viaje, importe del boleto, saldo restante e identificación de la tarjeta utilizada, entre otros datos. De este modo, la Municipalidad obtendrá información precisa sobre la cantidad de boletos vendidos por día, lo que redundará en una mejor recaudación tributaria.
Cómo funciona el sistema
Una vez que se ponga en marcha el nuevo sistema, los usuarios del servicio deberán acercar sus tarjetas magnéticas a las máquinas lectoras que estarán instaladas en los ómnibus, las que registrarán el costo del viaje. Según establece el pliego de licitación, la primera vez será obligatorio cargar la tarjeta con un monto mínimo equivalente a cinco boletos (10 pesos), tras lo cual podrá ser recargada por la suma que el usuario desee en cualquiera de los aproximadamente 300 quioscos que, en principio, se habilitarán en distintos puntos de la ciudad.
Conforme adelantó el intendente Domingo Amaya, el mecanismo de tarjetas magnéticas podría estar funcionando plenamente en abril o mayo próximo.
“Estamos en tiempo de licitación, estimo que en un lapso de 90 o más tardar 120 días esto será una realidad”, dijo el Jefe comunal, quien aclaró que “vienen tiempos legales que hay que respetar, después será momento de las notificaciones y por último pasará a la comisión de pre-adjudicación", concluyó el Jefe comunal.


Comentá la nota