Pedido mundial a Israel para que "congele" los asentamientos

Pedido mundial a Israel para que "congele" los asentamientos
EE.UU., la UE, Rusia y la ONU exigieron al gobierno de Netanhayu detener la colonización de los territorios ocupados. También, que reanude las negociaciones que, en 24 meses, deberían finalizar con la creación de un Estado palestino.
La violencia en Oriente Medio parece, una vez más, no tener fin. Israel ayer bombardeó Gaza y dejó doce heridos mientras que grupos de palestinos se enfrentaron con la policía israelí en Cisjordania. Todo esto a pesar del llamado desde todas partes del mundo para que el gobierno de Benjamin Netanyahu "congele" la construcción de asentamientos en los territorios ocupados y así el proceso de paz pueda, una vez más, reiniciarse.

Pero sobre el terreno la tensión seguía al rojo vivo. Después de la plegaria, durante protestas contra la colonización judía, se registraron enfrentamientos entre manifestantes palestinos y fuerzas israelíes en Jerusalén Este. Los enfrentamientos y bombardeos israelíes tuvieron, esta vez, como música de fondo la crisis diplomática y de confianza mútua sin precedentes en las últimas décadas entre las autoridades de Israel y las de EE.UU.

Ayer también hubo un firme llamado a Israel y a su jefe de gobierno, Benjamin Netanyahu, por parte del Cuarteto Internacional para el Oriente Medio (EE.UU., la Unión Europea, la ONU y Rusia); para cumplir las reglas del juego que la comunidad internacional exige de Israel.

"Congelamiento de todas construcción de asentamientos, desmantelamiento de todos los asentamientos erigidos desde marzo de 2001 y abstención de demolición de edificios y de desalojo de habitantes palestinos en Jerusalén Oriental", recordaron al término de una reunión del Cuarteto en Moscú. El documento fue leído por el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, quien llegará hoy a Israel.

El Cuarteto hizo también un llamado a ambas partes a mantener la calma, abstenerse de "acciones provocadoras" y dejar de lado la "retórica incendiaria". Pero la referencia estaba claramente destinada a Israel cuando agregó que " las acciones unilaterales adoptadas por cualquiera de las partes no deben adelantarse al resultado de las negociaciones y no serán reconocidas por la comunidad internacional".

Tras el trago amargo del anuncio sorpresivo de una nueva ola de construcción -1.600 viviendas en un barrio de Jerusalén Este y justo durante la visita del vicepresidente estadounidense Joe Biden-; la Secretaria de Estado norteamericano logró sin dificultad el apoyo del resto de los miembros del Cuarteto internacional para lanzar una feroz crítica contra el gobierno israelí.

También ayer la diplomacia de gran parte del mundo insistió en la solución del conflicto palestino- israelí. La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton -de gira por Israel y Gaza-; el canciller ruso, Serguei Lavrov; el representante de la Unión Europea para Oriente Medio, Tony Blair, junto con Ban Ki-Moon y Clinton expresaron su "convencimiento de que estas negociaciones deben llevar en un plazo de 24 meses a un arreglo que ponga fin al conflicto y conduzca a la creación de un Estado Palestino democrático que viva en paz con Israel y otros países vecinos".

Unas horas antes de la proclama internacional, en una conversación telefónica de Jerusalén a Moscú, Netanyahu detalló ante la ofendida canciller norteamericana la serie de "gestos de buena voluntad y recuperación de confianza" que habría de ofrecer a los palestinos en "pago" por el anuncio sobre la construcción en Jerusalén Oriental, y que postergó y puso en peligro el retorno a las tratativas de paz que la administración Obama se esmeró en lograr.

Si bien formalmente se guarda secreto respecto de los "gestos", varias fuentes insisten en que Netanyahu se habría comprometido a no sorprender más a los EE.UU.con anuncios sobre construcción "problemática", y que si bien no se puede anular la aprobación de la construcción de las 1.600 viviendas, ésta comenzaría en 2 o 3 años. Además, Israel liberaría de sus cárceles un número desconocido de prisioneros del partido palestino Al Fatah.

Los anuncios llegaron a pocas horas de que Netanyahu vuele hacia Washington para dar un discurso frente a la influyente comunidad judía y ver al presidente de EE.UU. (ver "Obama...").

Pero el sonido de las palabras de buenas intenciones no duró demasiado. El poco diplomático canciller Avigdor Lieberman dio su respuesta al Cuarteto. En Bruselas, el jefe de las Relaciones Exteriores israelí dijo que "la declaración aleja las posibilidades de un acuerdo de paz". E insistió que ésta "no puede imponerse artificialmente con un calendario irrealista".Y, así, una vez más, la paz pareció alejarse.

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