Un pedido de justicia a un mes del asesinato de Brian Marchand

Un pedido de justicia a un mes del asesinato de Brian Marchand

Apenas un puñado de familiares y amistades acompañaron a Paola López en la concentración en plaza Roca y posterior marcha por calles céntricas, al cumplirse ayer el primer mes del asesinato a balazos del adolescente Brian Gabriel Marchand (17) cuyos presuntos autores están identificados e imputados por el homicidio, uno un adolescente de la misma edad que la víctima que se encuentra alojado en el Centro de Orientación Socio Educativo en la zona del valle hasta el próximo lunes 19 de enero cuando junto a Lucas Andrés Neira, de 22 años, sean sometidos a una nueva audiencia de revisión en la causa por la cual el segundo ha sido beneficiado con un arresto domiciliario.

“Lo único que busco es que revean esto ya que Neira anda muy tranquilo paseándose como si no hubiera pasado nada, pido justicia por la memoria de mi hijo Brian, ni más ni menos...” expresaba Paola López en la tarde de ayer mientras algunas jóvenes que la acompañaban mostraban detrás suyo carteles que decían “Justicia por Brian” o “Que no quede impune”. 

Se trataba de una concentración y marcha minoritaria, otra más de las decenas y centenares que en los últimos años se han convocado en la indiferente Capital Nacional del Petróleo, que lleva el triste récord de estar entre las primeras a nivel nacional en índices de homicidios por cada 100.000 habitantes. “Sé que hay muchos testigos que presenciaron y vieron como mataron a Brian y que tienen miedo de hablar, la mayoría son menores y los entiendo, pero les pido especialmente a sus padres que los acompañen a declarar, que piensen que en otra ocasión también les puede pasar a ellos, esto no tiene que quedar impune, seremos pocos, pero con la esperanza de ir sumando gente y familiares de otras víctimas en el futuro” reseñaba la madre del adolescente que vivía sobre av. EE.UU. al 900 y que la noche del domingo simplemente fue a reclamar una play station y fue perseguido; le efectuaron un primer disparo en una pierna y cuando cayó en la esquina de las calles Teniente Vázquez y Sargento García del barrio Isidro Quiroga, fue rematado de un tiro en la cabeza.

Como siempre, la marcha transcurrió con absoluta normalidad por las calles céntricas; ese puñado de familiares y amistades lo hicieron en silencio y ante el desinterés de una notoria mayoría que caminaba por veredas y transitaba las calles. Cambian los nombres de las decenas de víctimas en los últimos doce meses, pero las marchas continúan por el mismo clamor: Justicia por las muertes violentas.

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