Apenas fue liberada, se comunicó desde un celular con el servicio de emergencias 911. Este es el diálogo.
Amanda: “Ayúdeme, soy Amanda Berry”.
Respuesta del 911: “¿Necesita a la policía, bomberos, ambulancia?” A: “Necesito a la policía”.
R: “OK, ¿qué está pasando?” R: “Yo soy Amanda Berry. Me secuestraron y he estado desaparecida durante diez años. Estoy libre ahora”.
R: “OK, ¿dónde vives?” A: “En Seymour Avenue 2207”.
R: “Seymour 2207. Pero es como si me llamara del 2210”.
A: “Estoy en la calle. Tengo un celular”.
R: “OK, quédese ahí con los vecinos. Hable con la policía cuando llegue”.
A: (Se pone a llorar) R: “Vamos a ir apenas tengamos un vehículo disponible.
A: “No, los necesito antes de que él vuelva”.
R: “De acuerdo, se lo enviamos, ¿OK?” (...) R: “¿Quién es el hombre que salió?” A: “Ehh, se llama Ariel Castro”.
R: “¿Qué edad tiene?” A: “Unos 52 años (...) Yo soy Amanda Berry, estuve en la prensa durante los últimos diez años...” R: “La entendí (ininteligible) Decía, ¿cómo se llamaba?” A: “Ehh, Ariel Castro”.
R: “¿Es blanco, negro, hispano?” A: “Umm, hispano”.
R: “¿Qué ropa lleva puesta?” A: “No sé porque no está aquí en este momento. Por eso me escapé”.
R: “Cuando salió de la casa, ¿qué llevaba?” A: “Quién sabe” (ininteligible) R: “La policía está en camino. Hable con ellos cuando lleguen”.
A: “Uh, OK” R: “Le dije que estaba en camino. Hable con ellos cuando lleguen”.
A: “Bueno, OK. Adiós”.
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