Peñarol volvió con un triunfo ajustado

Peñarol volvió con un triunfo ajustado
En un partido atípico por la ausencia de extranjeros después de mucho tiempo, en un desarrollo cambiante, en el que estuvo al frente a lo largo de casi todo el juego pero sin saber manejar las diferencias a favor, Peñarol consiguió una buena victoria como visitante ante Lanús, en suplementario, por 84 a 82, tras igualar en 74 en el tiempo regular. Martín Leiva fue la gran figura “milrayitas” con 20 puntos y 7 rebotes, bien acompañado por Marcos Mata (16) y Selem Safar (14).
El primer cuarto fue lo que se esperaba, con Peñarol aprovechando las ausencias de Battle y Mc Farlan, metiendo la pelota en la pintura para Leo Gutiérrez y Martín Leiva que dominaban y convertían. Encima, Lanús no encontraba respuestas ni en defensa ni en ataque, por lo que se vio apabullado por el “milrayitas” que se llevó el parcial por un categórico 23 a 10.

El arranque del segundo acto no cambió demasiado. Incluso, los de Hernández lograron sacar la máxima en cancha al ponerse 29 a 12 y parecía que se encaminaban a uno de esos partidos que mostraron en la parte final del año pasado, en la que arrasaban en los primeros tiempos. Sin embargo, el “granate” se acomodó, Peña empezó a equivocar los caminos, no contuvo a Giorgi en la zona baja y el local volvió al partido. Un buen cierre de cuarto, le permitió a la visita mantenerse en ventaja y llegó al entretiempo arriba por 7: 36-43.

El regreso de los vestuarios mostró un juego sumamente parejo, con los dos equipos fallando mucho, y Lanús sobreponiéndose a sus bajas para seguir cerca en el marcador. Lo que lo hace distinto a Peñarol a casi la mayoría de los equipos de la Liga Nacional, es que en el momento menos pensado aparece un jugador, no necesariamente titular, que pone las cosas en su lugar. En este caso fue Selem Safar, que anotó tres triples y volvió a estirar la brecha a favor de los marplatenses que ingresaron cómodos al último chico por 65-51.

El comienzo de los diez minutos finales mostró imprecisión de los dos lados, muchos tiros fallados y pérdidas que hicieron que el nivel se volviera malo. Pero en ese contexto, salió favorecido el local que empezó a descontar de a poco, y el “milrayitas” estuvo siete minutos sin convertir en tiros de cancha y sólo anotó tres libres, que rompió con una “bomba” de Safar cuando Lanús ya estaba encima. Igual, el cierre de Peñarol fue malo, (anotó sólo 9 puntos en el cuarto) y en una buena defensa sobre Laprovíttola cuando agonizaba el juego, Rasio le cometió una infracción que lo llevó a la línea cuando quedaban sólo nueve décimas en el reloj. El base no falló, sentenció desde la línea e igualó en 74. El triple final de Ibarra enmudeció el “Conte” pero la pelota dio en el aro y mandó el juego a suplementario.

La prórroga fue emocionante, porque los dos levantaron el rendimiento y brindaron un gran espectáculo, alternándose el dominio del marcador, pero sin poder sacarse ventajas de cara al cierre. Un gran rebote de Leiva tras un tiro errado por Campazzo le dio la diferencia de dos a Peñarol (82-84), pero no fue la última emoción, ya que Leo Gutiérrez tiró innecesariamente cuando podía quedarse con la pelota y le dio tiempo a Prato de que lanzara un triple que dio en el aro y dejó con el grito atragantado al público granate.

Gran victoria de Peñarol en el reinicio de la Liga Nacional. Con muchos errores repetidos, pero trabajando el partido todo lo necesario, buscando los caminos, repartiendo el goleo entre sus cinco iniciales y con un Lisandro Rasio importante en los tableros (13 rebotes).

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