Después de una temporada sin el clásico más importante del básquetbol argentino, por el paso de Quilmes por el Torneo Nacional de Ascenso, este miércoles a las 22, en el Polideportivo Islas Malvinas, se pondrá en marcha una nueva edición de la Liga Nacional que tendrá cara a cara al bicampeón Peñarol ante el “Cervecero”, que brilló en la segunda categoría y volvió renovado. Mar del Plata respira básquet y se espera una multitud en el encuentro que será televisado para todo el país a través de TyC Sports.
Cuando todavía perduran los ecos por la gran conquista de la Generación Dorada en el Torneo Preolímpico, que le dio el pasaje a Londres 2012, se jugará un partido especial entre dos tradicionales rivales. La gran expectativa que ha generado el enfrentamiento se vio reflejado en la venta de 3.000 localidades, lo que presupone que en la previa se agotarán y el Islas Malvinas presentará un gran marco.
Peñarol, que va por el tricampeonato, llega con la sensible baja de su emblemático base Sebastián Rodríguez, quien por un problema cardíaco deberá estar sin realizar actividad durante tres meses. “Todavía no logramos conseguir el reemplazante de ‘Tato’. Las gestiones se están realizando con Nicolás Gianella”, expresó el técnico Sergio Hernández. “Este miércoles es un clásico, el primer partido de las temporada y todavía no logramos amalgamarnos en la cancha”, agregó el ex entrenador del seleccionado argentino. También para este miércoles está en duda la participación del alero Marco Mata, quien no se ha recuperado de un esguince en la rodilla derecha.
Por el lado del “cervecero”, el pivote y jugador franquicia, Román González, amaneció ayer con un estado febril que le provocó vómitos y diarrea. No entrenó anoche y tampoco lo hizo esta mañana. “Román es nuestra pieza clave porque hace girar la producción del equipo en él, pero si no se encuentra bien no lo arriesgaré”, aseguró el entrenador Daniel Mafei.
Con muchas incógnitas, por las ausencias y por ser el primer partido de la temporada, Peñarol y Quilmes llegan a este juego, con muchas dudas e incertidumbres. El “Milrayitas” deberá adaptarse a jugar sin “Tato”, el jugador que le daba la pausa y manejaba los tiempos, y por ahora la conducción la tendrá el juvenil Facundo Campazzo, que cuando ingresó desde el banco le respondió siempre a la “Oveja2. Además, el técnico deberá dosificar los minutos de Leonardo Gutiérrez, quien no jugó el Preolímpico por una arritmia cardíaca, de la que fue intervenido en la Clínica Favaloro. “Leo” jugó muchos minutos en la caída en el amistoso con Weber Bahía Estudiantes, mostrando que le falta ritmo, pero que mantiene intacta su puntería, ya que anotó 25 tantos.
Por su parte, Quilmes, que mantuvo la base del equipo del TNA, y que se ha reforzado con Román González, intentará hacer un juego más pausado, con muchas jugadas de transición. Seguramente explotará las penetraciones y el tiro del escolta Marc Hopson y la potencia de Román González, quien tendrá un gran duelo con Martín Leiva.
Todo está preparado para que la apertura de una nueva edición de la Liga Nacional tenga un partido atractivo, con la sal y pimienta que tiene todo clásico, con el duelo de hinchadas en un escenario de lujo para un enfrentamiento entre dos equipos que seguramente se encontrarán entre los animadores de la competencia.
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