Un muy flojo último cuarto (lo perdió 28 a 16) puso en riesgo lo que terminó siendo la segunda victoria de Peñarol sobre Quimsa por 70 a 67, que lo dejó match point en la serie de cuartos de final de la Liga Nacional de Básquet.
El comienzo del partido fue totalmente diferente al del viernes, porque Peñarol no pudo correr y además no estaba con la puntería desde el perímetro que le permitiera poder escaparse en el marcador. El trámite era parejo, con Quimsa jugando los ataques hasta los últimos segundos y con el marcador equilibrado. Con 0 de 6 en triples, una de sus armas predilectas, el “milrayitas” igual estuvo en partido y se fue al descanso abajo apenas por la mínima: 18-19.
En el segundo parcial, sabiendo que no era una noche de alto goleo, los de Sergio Hernández se hicieron fuertes a partir de una defensa brillante, con Martín Leiva como abanderado en ese rubro y también en el ataque, aprovechando que al estar el aro cerrado de afuera, sus compañeros cargaron el juego en la pintura. Y el pivote no les falló, marcó 10 puntos en la mitad y bajó 9 rebotes, haciéndose dueño absoluto de las tablas. Sin poder correr, la revulsión de Campazzo no daba resultado entonces el “oveja” le dio la responsabilidad de la conducción a Matías Ibarra que se sintió cómodo en las ofensivas estacionadas, jugando el pick and roll con el “flaco” y destrabando la paridad con dos triples que encaminaron el chico para Peñarol que lo ganó por un categórico 20-8 que lo llevó al entretiempo arriba por 38 a 27.
El tercer cuarto fue decididamente malo. Con pésimos porcentajes de ambos lados y Peña manteniendo la ventaja más por errores de Quimsa que por mérito propio, ya que el “milrayitas” no tenía vías para llegar al gol, erró seis triples seguidos y en ocho minutos apenas habían anotado nueve puntos por lado, lo que mostraba que el nivel era muy flojo, pero al local no le preocupaba porque llegaba con una buena diferencia al último cuarto que parecía irreversible por cómo se dio el desarrollo de los primeros tres. Y más cuando en el cierre del segmento Leo Gutiérrez anotó cinco puntos y se fueron al descanso con la máxima en cancha: 54-39.
Un rápido 5-0 de Quimsa hizo sonar el alerta en Peñarol que se dio cuenta que no se podía dormir para no terminar sufriendo un partido de manera innecesaria. Baxter hizo todo lo que no había hecho en el resto del encuentro, con ocho puntos y bien acompañado por Lo Grippo que ayudó a que la diferencia se reduzca a seis: 59-53. El “milrayitas” tomaba decisiones equivocadas, no gastaba los segundos y tiraba triples y triples sin sentido que rebotaban en el aro y revivían a los santiagueños que volvieron a descontar desde afuera para quedar a tres. El que entendía lo que pedía el partido era Leo Gutiérrez que empezó a penetrar a los grandotes que estaban cargados de falta. Sergio Hernández extrañaba a Leiva pero lo guardaba hasta el cierre porque tenía cuatro infracciones. Baxter calentó la mano y fue una tromba que empató el tanteador en 62 y la victoria estaba para cualquiera. El campeón olímpico volvió a mostrar por qué es el mejor jugador de la Liga, se hizo grande en las difíciles, se adueñó de los ataques y encaminó el triunfo. Pese al triple de Lo Grippo que le dio más dramatismo pero no le alcanzó.
Victoria de Peñarol por 70 a 67 que lo deja 2 a 0 en la serie de cuartos de final y con mucho camino por recorrer. Ha sido superior el “milrayitas” en ambos juegos y sus lagunas fueron las que le dieron vida a un Quimsa que en el último chico sacó a relucir el amor propio que no había mostrado hasta ahí, que le permitió ganarlo por 28 a 16 y, por suerte, y por Leo Gutiérrez, a los de Hernández no le costó mucho más caro.
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