Sin el "as", Peñarol se mantuvo imparable

Sin el "as", Peñarol se mantuvo imparable
Undécimo triunfo consecutivo del "Milrayitas": 78-71 ante Boca, en el último juego como local del 2013. Leo Gutiérrez se lesionó a los 22 segundos y es duda para el Súper 8.
Mejor despedida de año, imposible. Aún cuando le resta disputar el Súper 8 en Mendoza, esta semana, Peñarol jugó el último compromiso del 2013 ante sus hinchas, y volvió a sonreír: triunfo 78 a 71 ante Boca Juniors, por la sexta fecha de la segunda fase de la Liga Nacional de Básquetbol, para mantenerse como escolta de Regatas. De esta manera llegó al undécimo triunfo de forma consecutiva.

Un partido difícil ante un rival candidato, en alza, pero que llegó a Mar del Plata con la baja de último momento del extranjero John De Groat (por motivos personales, rescindió su contrato). Pero sin dudas que esa ausencia en la visita, tuvo su equidad en la rápida lesión de Leonardo Gutiérrez. Tras el salto inicial, la estrella de Peñarol sintió un fuerte pinchazo en el aductor izquierdo, y con sólo 22 segundos en cancha, le dejó su lugar para Axel Weigand.

Tanto los marplatenses como Boca comenzaron imparables con los triples. A 3´44 del final del segmento, el “Milrayitas” tenía un promedio de 3/4 desde el perímetro; ante un 5/7 para la visita, que con lanzamientos de Safar y Prato pasó al frente 5-9 al inicio. Pero Peñarol reaccionó con Leiva en el juego interno, y otro gran triple de Johnson (13-12), goleador del parcial con diez puntos para los locales. Ambos se fueron prestando el liderazgo el marcador, pero el elenco de Rivero logró cerrar al frente 23 a 17.

El inicio del segundo cuarto tuvo a Peñarol comenzando a estirar su ventaja sobre Boca. Un doble de Weigand y un triple a pie firme de Ibarra lo llevaron a sacar la máxima en cancha (28-17). Sin embargo, el “Xeneize” logró responder ante ello con el ingresado Barnes, que dañó en la pintura con seis puntos. Rivero mandó a la cancha a Gaby Fernández para frenar al extranjero, y junto a Leiva lograron el cometido, aunque Boca continuó acertando en ofensiva, ante un quedo en ataque de los marplatenses, que provocaron el retorno de Campazzo por Ibarra. Un triple de Alejandro Diez colocó a Boca a dos unidades (30-28). A lo que Peñarol respondió con un notable y confiado Kejuan Johnson, que convirtió un doble y un triple de forma consecutiva, para espantar el acercamiento del elenco capitalino (35-28), a 4´22´´del cierre del semento.

Desde entonces, Boca falló mucho en ataque, sin aprovechar la siesta de Peñarol en el rebote defensivo. Gaby Fernández falló dos triples seguidos, cómodos, pero Campazzo penetró y con una yapa desde la línea mantuvo a su equipo en cómoda diferencia (38-30). Con un doble de Boccia los marplatenses se fueron al descanso largo al frente por 42 a 34.

El tercer cuarto fue lo peor de Peñarol en el partido. Porque bajó notablemente su efectividad ofensiva, aflojó en su aro y permitió la reacción de Boca, que llegó a pasar al frente inclusive. Un triple de Boccia al inicio (45-34) parecía mantener a los marplatenses. Sin embargo, Peñarol sólo llegó a anotar cinco puntos en los cinco minutos iniciales. También Boca falló seguido, en un juego que ingresó en un pozo, con acciones desprolijas, posesiones cortas y decisiones apresuradas. El elenco de Duro empezó a acercarse aprovechando las pérdidas en ofensiva del local, corriendo la cancha para anotar fácil. Con un parcial de 18-9 a su favor, el “Xeneize” pasó al frente 52 a 51, con buenos pasajes de Cequeira (6 puntos) y Federico Aguerre. Fue la última vez que estuvo arriba en el marcador.

Pero cuando “las papas quemaban”, apareció el liderazgo y la personalidad de Facundo Campazzo. Rivero apostó a la doble base con Ibarra en cancha, y mandó al cordobés de tirador: dos triplazos consecutivos (uno de ellos con yapa desde la línea) para sacar a su equipo del pozo al que había entrado (58 a 52), a 1´22 del final del segmento. De todas formas, Boca terminó en partido (59-56), proponiendo un final interesante.

Pero Peñarol liquidó el pleito rápidamente en base a una gran defensa, y a una muy buena rotación de pelota. Rivero propuso de entrada a Isaac Sosa, quien se lució con dos triples consecutivos para la ventaja máxima en cancha, 68 a 56. Boca se secó en ataque, incómodo para sus tiros, ante el doblaje y la presión defensiva del elenco marplatense. El “Xeneize” anotó sólo dos puntos en los primeros cinco minutos. Con posesiones largas, la conducción inteligente de Campazzo y el esfuerzo de Boccia para tomar rebotes y obligar a que lo manden a la línea, Peñarol manejó el juego hasta el final con tranquilidad. El equipo de Duro, encima, perdió a Luis Cequeira por faltas a cinco minutos del final.

Peñarol mantuvo su ventaja, la defendió, ante un Boca que intentó reaccionar pero ya no tuvo más fuerzas anímicas ni físicas.

Gran victoria del “Milrayitas”, para terminar el 2013 ante su gente de la mejor forma, y esperando que la “frutilla del postre”, o la mejor “uva”, venga desde Mendoza con la obtención del Súper 8.

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