El Departamento Ejecutivo elevaría en las próximas horas al Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza para que le sea autorizado un endeudamiento de 10 millones de pesos. Ese monto que se solicitaría a un fondo fiduciario con el objetivo de encarar nuevas obras de pavimentación en calles de la zona norte de la ciudad. El plan contempla unas 50 cuadras, en tramos de las calles Chacabuco, Carbajo, Piñero, Zaracondegui y Brasil. Buscan descomprimir el tránsito de avenida Illia.
Antes de acordar un crédito por 10 millones de pesos para financiar obras de pavimento en calles de la zona norte, el Departamento Ejecutivo Municipal que encabeza el intendente Ismael Passaglia debe obtener autorización del Concejo Deliberante (y de mayores contribuyentes) para ese endeudamiento. Por eso, en las próximas horas sería elevado el proyecto de ordenanza correspondiente.
Así lo adelantó Passaglia, quien refirió que “el lunes a la tarde viajamos a la Capital Federal y tuvimos una reunión con ingenieros del fondo fiduciario”, al tiempo que anunció que “este lunes estaremos mandando al Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza, ya que el Fondo Fiduciario nos va a dar un préstamo de 10 millones de pesos”.
Respecto al destino de esos recursos, el Intendente comentó que “la idea es pavimentar unas 50 cuadras en la zona norte”.
Y detalló que “se va a hacer calle Chacabuco, desde Dámaso Valdés hasta Carbajo; Carbajo, desde Chacabuco hasta Illia; y también tramos de las calles Piñero, Zaracondegui y Brasil”.
Passaglia estimó que “con los fondos provenientes del préstamo y otra parte que va a poner el municipio, antes de fin de año tenemos que tener pavimentada toda esa zona”, y explicó que el objetivo que se persigue con tales obras es el de “mejorar el tránsito”. En tal sentido, completó: “Uno de los problemas que tenemos, es la saturación del tránsito en avenida Illia. Entonces, sobre todo a partir de la pavimentación de Chacabuco, vamos a lograr descomprimir esa saturación que hoy se produce en la zona norte”.-
Fallas “mínimas”
Por lo demás, el Intendente salió al cruce de algunas críticas que aparecieron en torno a la calidad de los pavimentos que se vienen ejecutando en su gestión al frente del municipio. Reconoció que “en las más de mil cuadras que hemos pavimentado, puede haber alguna falla”, pero advirtió que “es mínimo: pongámosle que haya unas 15 ó 20 fallas en mil cuadras; esto representa un 2 por ciento”.
En tal sentido, atribuyó los cuestionamientos a “algún vecino que no quiere pagar” o “algún partido político opositor que no sabe qué decir”.
Y amplió: “En los 12 años anteriores se pavimentaron 64 cuadras. El hecho de que ahora, en dos años y medio, hayamos pavimentado mil cuadras, demuestra que se puede. Entonces desvían las críticas y sugieren que son pavimentos de mala calidad”.
Ya desde lo estrictamente técnico, Passaglia explicó que los pavimentos de las avenidas son de un espesor de 7 centímetros y las calles comunes, de 4 centímetros. Pero advirtió que “más allá de medio centímetro más o menos, la garantía de la supervivencia del pavimento está dada por los trabajos previos que se hacen en la base y muchas veces por el tránsito”. Y ejemplificó: “El anterior pavimento de barrio Somisa duró 50 años. Y fue así porque la base era excelente, y porque en el barrio prácticamente no hay circulación de camiones. En cambio, en barrio Don Bosco la base era un desastre: habían hecho el asfalto directamente sobre la calle de tierra. Entonces, al repavimentar nosotros tuvimos que hacer la base”.

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