Aún se puede percibir en el ambiente el olor a goma quemada. De a poco la gente comienza a transitar por las calles alrededor de la plaza Mitre, paseo principal de la ciudad.
Luego de casi 24 horas de protesta por parte de empleados municipales que mantuvo sitiado el microcentro, la “Perla del Sur” recobra su vida normal.
Tímidamente empleados del servicio de limpieza comienzan a ordenar el sector céntrico donde residuos de cubiertas quemadas, alambres, restos de bombas de estruendos, basura de todos los colores, tapizan las veredas y las calles.
Sobre la fachada del edificio municipal aún se encuentran las pintadas y una mancha negra de casi 4 metros de altura que da muestra de la prolongada quema de gomas y el calor que soportó esa parte del inmueble.
El servicio de recolección de residuos se reanudó y las dependencias municipales comenzaron a funcionar nuevamente. Los comerciantes que ayer prefirieron mantener cerrados sus negocios, hoy ya atienden al público en el horario normal.
Aunque todavía se encuentran una veintena de mujeres frente al municipio, quienes pasaron la noche y realizaron una olla popular, ronda la calma.
La custodia policial se encuentra apostada en la puerta de la municipalidad y en la casa del intendente Roberto Sánchez tal como lo dispuso ayer el secretario de Seguridad Ciudadana, Paul Hofer.


Comentá la nota