El ex subcomisario Luis Abelardo Patti, el ex general Santiago Omar Riveros y el ex presidente de facto Reynaldo Benito Bignone quedaron cerca de ir a juicio oral y público por secuestros, torturas y desapariciones cometidos en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército durante la última dictadura militar.
Muniz Barreto fue secuestrado junto a su secretario, Juan José Fernández, en Ramallo y trasladados a la Unidad Regional de Tigre, para luego quedar alojados en el centro clandestino de detención que funcionaba en Campo de Mayo.
El ex diputado, que integró el bloque de legisladores de Montoneros en 1973, apareció muerto el 6 de marzo de 1977 en la localidad entrerriana de Raíces Oeste dentro de su auto, un Fiat 128. Fernández logró sobrevivir y dar testimonio de los hechos, antes de exiliarse en España, donde falleció.
Gonçalves fue secuestrado el 24 de marzo de 1976 y pasó por la comisaría de Escobar —donde Patti se desempeñaba en ese tiempo como oficial subinspector— donde fue torturado. En tanto, Souto fue secuestrado en agosto de 1976 en la localidad de Garín. Gonçalves, Souto y D’Amico se encuentran desaparecidos.
Patti está detenido en la cárcel federal de Marcos Paz desde abril del año pasado, cuando la Cámara de Diputados le quitó los fueros para que pudiera ser investigado por los delitos de lesa humanidad que se le imputan.
Por su parte, Riveros goza de prisión domiciliaria, mientras que Bignone fue el último presidente de la dictadura militar. Espósito era el jefe del área 410 del Cuarto Cuerpo de Ejército. l
Arquitectura
Mañana, a las 11.30, en la Facultad de Arquitectura de la UNR, Beruti 220 bis (La Siberia), se presentará el número 20 de la revista Arquitectura y Planeamiento (A&P), dedicada a los derechos humanos.

Comentá la nota