Sobre el final, los palos salvaron al Negro de una derrota ante Independiente Rivadavia de Mendoza y empató 1 a 1. Brum abrió el marcador en el primer tiempo.
Es que sobre el final, el árbitro marcó penal, cuando moría el partido, por mano de Lucas Márquez. Carboni ejecutó, reventó dos veces el travesaño y después el palo derecho de Sebastian Bértoli le negó el grito sagrado a los jugadores de La Lepra.
Más suerte, imposible.
Más allá de que Roberto Brum abrió el marcador a los 15 minutos del primer tiempo, que González Vega igualó a los 36 del complemento y que el Leo Acosta tuvo una inmejorable oportunidad para poner el 2 a 1 a favor del Negro y la mandó afuera, Patronato no puede depender de la suerte.
Hay que mejorar para enfrentar a un histórico como Huracán, este domingo en el Grella a partir de las 16. Hay que empezar a sumar de a tres, ganar para tener más confianza y engrosar la cantidad de puntos.
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