En el marco de la causa que investiga el robo de más de 200 mil pesos en efectivo destinado al pago de sueldos en la Municipalidad de Independencia, este viernes fue indagado su tesorero, Omar Moreta. Ante el juez, el funcionario negó tener vinculación con el ilícito.
Asesorado por sus abogados, Moreta decidió declarar y lo hizo por espacio de tres horas, aproximadamente. Durante su exposición, el funcionario negó tener responsabilidad en el robo de más de 200 mil pesos, destinados al pago de sueldos municipales.
Además, el tesorero negó que el dinero hallado -el cual acrecentó las sospechas en su contra-, sea parte del botín sustraído del edificio municipal.
Para terminar de despegarse del hecho, Moreta contó que la noche anterior al robo, se acostó alrededor de las 23, luego de cenar. Por lo tanto, deslizó que, cuando el ilícito estaba siendo consumado, él se encontraba en su domicilio.
También, el funcionario fue consultado sobre otras circunstancias que no tienen relación directa con el hecho, pero que podrían ayudar a esclarecer las circunstancias. Extraoficialmente se supo que Moreta brindó detalles sobre el funcionamiento y la seguridad del edificio municipal, con asiento en Patquía.
Debido a la extensión de su declaratoria, no hubo tiempo para la indagatoria de su hermano, Javier Nicolás Moreta, también prevista para la jornada de este viernes. De este modo, el otro detenido por el robo será nuevamente trasladado a Tribunales el lunes próximo.
Mientras, la investigación continúa, con el análisis de las pericias y la toma de testimoniales que podrían aportar nuevas pistas. Según se conoció, uno de los resultados más esperados es el que podría desprenderse de la pericia realizada a los teléfonos celulares secuestrados que obran en la causa.
Anteriormente, fuentes vinculadas a la causa señalaron que las sospechas indicarían que se trata de un “robo fraguado”, lo cual en la jerga policial quiere decir que habría sido cometido por personal de la comuna.
El hecho
A modo de reseña, el hecho ocurrió el miércoles 6 de julio último. A primera hora de la mañana, la Policía tomó conocimiento del ilícito que tuvo como escenario al edificio municipal situado en Patquía.
De allí, desconocidos sustrajeron una suma calculada en 218 mil pesos aproximadamente, que correspondían al pago de haberes del mes de junio, de los empleados municipales de planta permanente.
Curiosamente, la abultada suma había sido dejada en maletines, en la oficina de “Tesorería”, sin ningún tipo de seguridad. Aparentemente, los ladrones fueron directo al botín, pero dejaron abandonado un monto de 60 mil pesos, correspondientes a pensiones graciables.
Al día siguiente, el tesorero se convirtió en el primer detenido por el hecho y una semana después, su hermano corrió la misma suerte.
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