Un grupo de adolescentes denunció en la Prefectura al personal de seguridad de un boliche del Puerto de Paraná que los habrían reprimido porque les pedían que dejen de saltar y cantar
El hecho pudo haber sido una más de las peleas que se producen cada fin de semana en una zona donde circulan miles de jóvenes en los ocho boliches aglomerados en la zona del Puerto.
Los hechos se repiten porque los empresarios escatiman a la hora de mejorar la seguridad.
Este caso tuvo su particularidad. El cumpleaños se festejaba en Kuva, uno de los locales bailables que había sido alquilado para el evento. En un momento, ya bastante avanzada la madrugada, un grupo de adolescentes se puso a cantar, bailar y saltar en un piso flotante del boliche. Esto fue advertido por el personal de seguridad privada que custodiaba la fiesta, el cual les reclamó a los jóvenes que cesaran en ese accionar, porque podría ser peligroso ante un posible derrumbe de esa parte del local.
Las formas en que esto fue solicitado no está claro, ya que hay versiones encontradas. Al parecer esto no habría sido tomado bien por quienes estaban bailando, por lo que se suscitó una discusión con los patovicas. De este modo, según consta en la denuncia, uno de ellos sacó un gas pimienta y despejó el lugar echando el producto en aerosol sobre los jóvenes. Esto provocó que muchos de ellos se descompusieran y sufrieran un fuerte ardor en sus ojos.
Además, según pudo confirmar UNO, los jóvenes estaban cantando la marcha peronista y otros cánticos políticos cuando la seguridad privada intentó correrlos. Aunque no se sabe si fue el contenido político de las canciones lo que enfureció a los patovicas o el peligro de que el piso flotante se viniera abajo.
Más tarde los adolescentes concurrieron a la sede de la Prefectura Naval Argentina (que tiene jurisdicción sobre el Puerto, donde está el boliche), y radicaron la exposición que fue tomada por el personal.
Según se pudo constatar, no hubo ninguna persona afectada gravemente, más allá de las irritaciones producidas por el compuesto químico, el cual puede ocasionar ardor en los ojos hasta las lágrimas, e incluso una ceguera temporal.
Ningún identificado
Las autoridades de Prefectura luego de labrar las denuncias y realizar las actuaciones correspondientes, elevaron la novedad a la Justicia provincial. La instrucción de la causa se realizará en el Juzgado Nº 3 de turno en la feria judicial, a cargo de Alejandro Grippo. El magistrado, luego de tomar conocimiento del hecho y las pruebas, ordenará las próximas medidas procesales, así como testimoniales e indagatorias, con el fin de dilucidar el episodio.
Por otro lado, se informó a UNO que el autor de la supuesta agresión no está formalmente identificado, así como tampoco hubo ninguna persona detenida ni demorada como sospechosa.
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