Quejas por la liberación de los jóvenes que participaron del ataque a Ramón Escobar. El adolescente recibió más de 20 puñaladas. Sus familiares reclamaron que son víctimas de las burlas de los agresores libres
El número máximo de sospechosos aprehendidos llegó a ser ocho, de los cuales cuatro no alcanzaban la mayoría de edad, por lo que pasaron un tiempo en el Instituto Roca y luego fueron entregados a sus padres. A los otros cuatro, en tanto, el juez de Instrucción Francisco Pisa les había ordenado la prisión preventiva. Pero tres de ellos recuperaron la libertad la semana pasada. Sólo "Hilacha" continúa preso, considerado el presunto autor del homicidio de Ramón Escobar.
"Cuando lo mataron a mi nieto, en el Ministerio de Seguridad nos prometieron que iban a colaborar para que ninguno salga en libertad ¿y ahora?", cuestionó el abuelo de la víctima (con quien comparte el nombre), quien es el querellante en la causa.
Rivalidades entre clubes
Ramón vivía en Lastenia y era hincha del club de fútbol local. Desde su casa, no hace falta recorrer demasiadas cuadras para llegar a San Juan, donde se encuentra la cancha del principal rival de Lastenia. Esa bronca entre hinchadas sería -según sostienen los familiares de la víctima- el motivo del sangriento ataque. "Mi hijo no se merecía nada de esto, él iba siempre a la cancha con su padrino, pero no era de andar metido en peleas", explicó Elizabeth Escobar, la madre de Ramón. Y reclamó: "quiero la pena máxima para todos".
El enfrentamiento entre los clubes Lastenia y San Juan es tan violento -agregaron el abuelo y la mamá de Ramón- que algunos hinchas tomaron la muerte del adolescente como un trofeo de guerra. Según relataron, la hinchada de San Juan entona cada domingo en la cancha una canción dedicada a Escobar: "Ramoncito, Ramoncito... Ramoncito se murió... Cómo no se mueren todos... La p... que te parió..." (sic).
"Se está creando un resentimiento tan grande que puede explotar en cualquier momento", advirtió el abuelo del adolescente. Y remarcó que su familia es blanco de las risas y de las burlas de los sospechosos que recuperaron la libertad.
"Cada vez que los cruzamos en la calle se nos ríen en la cara", contó la mamá de Ramón, llena de indignación.
La impotencia que llevan dentro los familiares y amigos del adolescente los alienta cada semana a salir con fotos, velas y pancartas a recorrer las calles de Lastenia. Llevan más de seis meses reclamando justicia.
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