Debutaron Ersa y Autobuses Santa Fe como las nuevas concesionarias de los corredores Verde y Rojo. Los flamantes colectivos circulan con falencias y en medio de fuertes críticas de varios sectores.
Y el otro dato que no es menor, fue el que proporcionó ayer el propio secretario de Transporte Juan Pablo Díaz Cardeilhac, cuando en declaraciones a la prensa habló del “subsidio” de ocho millones de pesos que percibirán las empresas privadas. Es que, ajustándose a lo establecido por ordenanza, el Ejecutivo ya no puede destinar fondos a las prestatarias sin contar con la aprobación previa del Concejo Deliberante, así lo establece la norma 10.023 en su artículo 16. “Desde marzo no habrá que subsidiar más a estas empresas una vez que se concesione definitivamente el servicio de transporte”, dijo el funcionario municipal ayer.
Rampas sí, rampas no
Luego del escándalo en el que derivó el acto de presentación de las 200 nuevas unidades realizado el sábado pasado, donde se lo vio al intendente rodeado de patovicas que impidieron el acercamiento de una joven en silla de ruedas, desde la Municipalidad aseguraron que la obligación de las rampas comienza a regir en 2014 una vez licitado el servicio. Sin embargo, la crítica de las organizaciones que bregan por los derechos de las personas discapacitadas recayó en que la normativa actual ya lo exige.
La Ordenanza 11.847 que data de octubre de 2010 establece que “todas las unidades del servicio público de transporte colectivo que adquieran las empresas concesionarias dedicadas a prestar dicho servicio en el ejido municipal, sean sociedades del Estado, privadas o de economía mixta, deben estar especialmente adaptadas y equipadas con rampas, para el transporte de personas con movilidad reducida, con el correspondiente espacio y elementos de sujeción de la silla de ruedas al piso del vehículo”. Esa legislación es la que rige hasta que comiencen las nuevas concesiones tras la licitación del sistema. Es que el nuevo Marco Regulatorio (Ordenanza 12.076) en su artículo 32 obliga a las concesionarias a “asegurar el 70 por ciento en cada línea, con unidades especialmente adaptadas”, mientras que “el 30 por ciento restante será incorporado en el sistema en el término de 24 meses”.


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