El oficialismo partidario propone esperar hasta febrero y en la oposición dicen que no hay que romper ya.
Será la primera cita que mantienen los bloquistas después de la muerte de su líder y juntará a los delegados del Comité Central en la sede de calle Mitre. El principal tema en agenda es el reordenamiento de la conducción, en la que quedó vacante la Presidencia. La discusión está estrechamente ligada al futuro del frente con el PJ, porque quienes suenan para tomar la posta que dejó Polo Bravo tienen pensamientos antagónicos: Graciela Caselles es parte del oficialismo y comulga con la idea de seguir compartiendo espacio y Conti está en la vereda de enfrente. Sin embargo, a pesar de las diferencias y por intereses a largo plazo distintos, el efecto con uno u otro sería mantener el estado de armonía con los peronistas, al menos, unos meses más.
El oficialismo, que tiene la ventaja de ser mayoría en el Comité Central, quiere preservar las buenas migas con el giojismo y que la definición por los frentes quede para febrero, como buscaba Polo. Lo dijo el martes el presidente de la Honorable Convención, el bravista Augusto Rago. Y la mejor forma de conseguirlo es evitando cambios en la conducción que dejó armada el líder. La estrategia que barajan es proponer para la votación de mañana que todo se mantenga como está por unos meses y que mientras tanto, la Presidencia quede vacante en homenaje a Bravo y que Caselles, en su rol de vicepresidenta primera, se haga cargo del timón. Por el lado de la oposición, rechazan la idea de dejar vacante tanto tiempo la Presidencia y la jugada es llevar a ese cargo Conti. Una fuente de su entorno contó que hay ganas de impulsarlo y que él dijo que está dispuesto. El ex ministro de Economía por ahora se mantiene en silencio, sin querer hacer declaraciones acerca de su futuro.
Fuentes de Bravo Conducción, el movimiento interno que lideraba Polo, aseguraron que Conti es el sucesor natural y especulan que tarde o temprano se convertirá en el nuevo conductor. Sin embargo, en la coyuntura, interpretan que no les ofrece garantías como Caselles. Especulan que si se convierte en presidente, irá por el quiebre con el PJ lo antes posible.
Por el contrario, los allegados al ex intendente aseguraron que su intención no es romper de inmediato. Fundamentalmente porque hay muchos bloquistas que ocupan cargos producto del acuerdo con el peronismo y sería dejarlos en una posición incómoda.
Caselles da mayor seguridad, pero no total. Un dirigente de la conducción dijo que no le darán carta blanca hasta terminar el mandato, porque dudan de su templanza de negociación con el PJ. En ese razonamiento tiene una fuerte incidencia la meta de la actual legisladora de ser candidata a intendente en Capital, lo que podría provocar descuidos en un acuerdo global, con el bloquismo teniendo mayor protagonismo.
Los dos sectores ya tendieron líneas para esquivar una votación que deje perdedores. Hoy o mañana temprano habrá una reunión entre los referentes, para buscar una definición lo más consensuada posible. Si las horas no alcanzan para llegar a un acuerdo, en el partido no descartaron que el encuentro del Comité Central pase para la semana que viene.
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