Venían a San Juan por un velorio. Su camioneta se estrelló contra un camión. Dos sobrevivieron.
‘Estaremos llegando a las 5 de la mañana’, le dijo Pedro Ochoa a su hermano, vía telefónica, antes de que partiera el viernes a las 17 en compañía de su familia en esa Peugeot Partner con destino a la provincia. No era un viaje de placer, el pastor evangélico venía a despedirse junto a su mujer, sus hijos y nietos de su abuelo Pedro Zacarías Zabala, fallecido el viernes a los 92 años, quien prácticamente lo había criado en la casa familiar en Alto de Sierra, Santa Lucía. ‘Alberto quería reencontrarse con la familia y darle el último adiós a su abuelo’, contó su tío Domingo Zabala.
Ochoa manejó casi toda la noche. A las 3.50 de la madrugada de ayer iba ya por la ruta 20 a la altura de la zona llamada Cruz de San Pedro, entre Las Trancas y El Encón, cuando tomó esa curva bien abierta y se encontró con el camión Mercedes Benz manejado por el bonaerense Leonardo Daniel Bertoloti (22), que llevaba una carga de cal a Buenos Aires. Una versión policial, a partir de lo que habría dicho Cintia Ochoa, indica que el pastor aparentemente se durmió, se cruzó de carril y, al reaccionar, volvió a su carril. Bertoloti también maniobró para evitar el choque y al tirarse a la izquierda, ambos vehículos impactaron casi de frente.
El Mercedes chocó a la camioneta y le dejó atravesada en la ruta, con todo el frente destrozado. El camión después se fue de costado hacia la banquina contraria y dio varios tumbos hasta detenerse a unos 50 metros. Bertoloti salió casi ileso. Para entonces todo ya era una tragedia. Felisa Sánchez, su hijo Joel y uno de sus nietos habían sido despedidos de la camioneta y permanecían en el suelo sin vida. Pedro Ochoa con su nieta murieron aprisionados en la cabina de la Partner. ‘Me bajé a mirar y creí que todos estaban muertos, pero en un momento sentí a alguien llorar. Daniel (por Bertoloti) vio que era una niña que estaba colgada de la ventanilla y la sacó. La cargó en sus brazos hasta que yo la cubrí con una colcha’, relató Ariel Paglia, otro camionero que venía detrás del Bertoloti, en referencia a Tiara Ochoa. Su hermana Cintia supuestamente logró salir por sus propios medios. Más tarde llegaron el agente Fernando González y el oficial Juan González, de la Seccional 32ta, y se toparon con la dramática escena. Cintia Ochoa y su hermana menor fueron asistidas en el Hospital Rawson. La primera tenía fractura en su pierna izquierda y cortes; la niña sufrió quebradura en una clavícula y golpes. Estaban fuera de peligro.
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