José Zapata, el predicador evangélico que tenía 15 kilos de droga y armamento en su casa del barrio Hijos de María, acordó en un juicio abreviado cumplir cuatro años y medio en la cárcel
Aunque la droga nunca dejó de circular en esa zona conflictiva de la ciudad, fue un golpe importante. Las denuncias eran por los constantes tiroteos que no dejaban tranquilos a los vecinos. El personal de Investigaciones de la Policía provincial allanó la vivienda de calle Cesáreo de Quirós al final, el 14 de abril del año pasado, en busca de armas. Pero se encontró con una gran cantidad de cocaína, fraccionada para la venta.
El operativo se había llevado a cabo en medio de un clima muy tenso, donde llovían los piedrazos a los policías y se escuchaban tiros al aire. Mientras, se alistaban los elementos para ser secuestrados: 15 kilos de cocaína, cuyo valor en el mercado se calculó en los 800.000 pesos; 10 armas de puño, calibre 9 mm; 11.25; 44; 45; 32; 38, pistolones y hasta una ametralladora; además, había en la casa cerca de 400 proyectiles.
Zapata llegaba a su casa luego de trabajar en una fábrica de aberturas del Parque Industrial de Paraná, y se encontró con el sorpresivo allanamiento. Enseguida quedó detenido y luego a disposición de la Justicia provincial, que días después se declaró incompetente y trasladó la causa a la Justicia Federal.
El rumor que corrió paralelo a la causa judicial, fue que Zapata le guardaba la droga a un poderoso que dominaba la zona: barrios Hijos de María, Lomas del Mirador, Municipal, La Milagrosa, entre otros. El acusado, quien además se dedicaba a predicar la palabra de Dios, se defendió en este mismo sentido: que fue amenazado por los narcos para que su domicilio fuera el “aguantadero” de sus materiales.
Sin embargo, en la instrucción de la causa y en la apelación a su procesamiento, nadie le creyó la versión. Principalmente porque no surgió ni aportó ningún elemento que prueben las amenazas que sufría, según argumentó. Además, la cantidad de droga y el hecho de haber estado fraccionada, fue un elemento importante de parte de la acusación para justificar que la misma tenía como destino la venta, pese a que no se encontraron otros elementos para el fraccionamiento como bolsas, precintos o balanzas.
Eludió el debate y va a prisión
Zapata permanecía en prisión preventiva, y ayer llegó el día del juicio, una año después del hecho. Asistido legalmente por el abogado Alberto Salvatelli, y en diálogo con el fiscal Candioti, el pastor eligió evitar el debate, se declaró responsable del delito de tenencia de droga para la venta y de armas de manera ilegal, y aceptó cumplir la pena de cuatro años y medio de prisión, además de 2.000 pesos de multa.
Si bien se cree que calló lo que sabía, admitió su culpa.
Dentro de seis días hábiles, el Tribunal Oral Federal de Paraná dictará la sentencia, haciendo lugar o no al acuerdo del juicio abreviado, pero en el caso de condenar a Zapata no podrá excederse en el monto de la pena a la ya acordada entre las partes. La presidenta del tribunal, Noemí Berros, manifestó que evaluará la causa, particularmente la calificación legal del hecho.
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