El intendente de Bernardo de Irigoyen, Oscar Gandulla, manifestó su preocupación por la caída de las visitas a la ciudad, lo que perjudicaría la economía de la ciudad fronteriza.
Es que el paso de brasileños en el norte habría disminuido alrededor del 50 por ciento a causa de la rigurosidad de los controles de Aduana en la frontera. “Es alarmante, porque un viernes o sábado entraban 1.500 vehículos brasileños y eso bajó a menos del 50 por ciento”, comentó el jefe comunal.
Gandulla explicó que en Brasil no es obligatorio el seguro automotor para países limítrofes y “entonces, cuando entran acá están sin seguro y como la Aduana tiene que hacer cumplir las normas no les permiten el ingreso”. Agregó que “es para protección nuestra y de ellos”, aunque se mostró muy preocupado por la caída de las visitas. Como solución, el intendente contó que se analiza la posibilidad de ofrecer seguros por unos días a los brasileños, los cuales se contratarían en Irigoyen; aunque también se pide la flexibilización de las exigencias. “La comunidad y los comerciantes están preocupados”, puntualizó Gandulla.
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