Cuanta expectativa genera saber que el 40% de los cánceres avanzados son curables y el 30 % de ellos pueden convertirse en enfermedades tratables, es decir con esperanza de calidad de vida. Es un índice significativo que obliga a emprender políticas públicas que concreten estas posibilidades y se optimicen las probabilidades de cura.
Como detallo abajo, este proyecto recibió el apoyo y el impulso del conjunto de la sociedad barilochense; lo que logró que fuera aprobado.
Sería sobreabundar detallar en qué consiste esta tecnología. Simplemente mencionar que entre sus ventajas en comparación a otros tratamientos están: una mayor precisión al conformar la dosis de radiación y por lo tanto en dosis más altas, a su vez que reduce potencialmente la toxicidad.
En toda la extensión de la provincia de Río Negro solo se cuentan con dos aceleradores lineales, en las ciudades de Roca y Cipolletti. Por lo tanto, existen dos aceleradores en una distancia de menos de 50 Km, mientras que en el resto del territorio rionegrino no se dispone de ninguno.
Esto implica que los pacientes de localidades como Bariloche, El Bolsón, Dina Huapi o de la Línea Sur tienen que viajar a Roca, Cipolletti, Bahía Blanca, Buenos Aires o Neuquén para el tratamiento.
Sin dudas, el traslado de una persona enferma, es un trastorno en la vida del mismo y de su círculo familiar y cercano. Implica un desarraigo complejo que se sufre en todos los aspectos. Ello impacta negativamente en el ánimo de la persona con la enfermedad y además implica costos muy elevados. Por ello la OMS sugiere un centro de radioterapia cada 150 mil habitantes.
También esta carencia limita las posibilidades preventivas, pues la accesibilidad permitiría no solo derivar a los enfermos con tumores cancerígenos, sino a aquellos que necesitan tratamiento por linfomas no malignos.
Es paradójico al analizar esta visible realidad que uno de los argumentos para no invertir en un acelerador lineal en otras zonas de la provincia como Bariloche, sea que “la cantidad de casos derivados y tratados con aceleradores lineales no son un porcentaje alto de los enfermos”.
La presencia de alta tecnología en la ciudad, como sucede con INVAP, supondría fácil accesibilidad de un acelerador. Más aun teniendo en cuenta que la provincia tiene participación mayoritaria en esta firma.
En cuanto al proyecto que presenté (al Gobierno Provincial para que dispongan de las medidas administrativas necesarias para la instalación del equipo) se convirtió en un proyecto de todos los barilochenses.
Contó con un aval sin precedentes: más de 15 mil firmas a partir de una iniciativa particular de la Prof. María Elisa Kreimer de Repossini. También se sumó el Concejo Municipal local, el cual remitió al Gobierno Provincial dos iniciativas para impulsar la urgencia de mi proyecto. (N° 664/09 y 673/10).
Entre sus fundamentos, el Concejo Deliberante expresó : “… a veces es necesario que los que pasan por esta terrible situación, abran los ojos de aquellos que pueden hacer algo al respecto.(…)En este sentido el Estado Municipal no puede estar ni ausente, ni autista ante tan terrible realidad, por eso es necesario que encauce todas sus energías para lograr, mínimamente una señal del Gobierno Provincial y gestionar un Equipo de Aceleración Lineal para Tratamiento Oncológico (Radioterapia) para Bariloche.”
A partir de esto la voluntad del cuerpo legislativo en general fue favorable hacia mi proyecto. Luego de un año de estar casi estancado, en solo un mes – Junio del 2010- fue aprobado por las 2 comisiones que faltaba (incluyendo la de Presupuesto) y en ese mismo mes fue tratado en el recinto. Finalmente el 25 de Junio del año pasado fue aprobado.
No obstante, casi a un año de haber sido aprobado, falta lo principal, lo que la legislatura decidió exhortar al Gobierno Provincial y en particular al Ministerio de Salud: “que adopten las medidas administrativas necesarias para asegurar la instalación de un equipo de aceleración lineal para tratamientos oncológicos en Bariloche.”
Sin embargo, quisiera poner en valor, el gran esfuerzo y trabajo que vienen realizando los vecinos autoconvocados en pos de esta causa. Ellos se encuentran recopilando firmas todo este mes, para apoyar el Proyecto de instalación de un Centro de Radioterapia en el Centro Atómico Bariloche. Este último, se diseño gracias a las gestiones conjuntas del Senador Nacional Miguel Ángel Pichetto y el Gerente del CAB, Luis Rovere, de las cuales también forme parte.
Su concreción abrirá una nueva página en las expectativas de vida y posibilidades de tratamiento de los pacientes con cáncer de Bariloche y zonas cercanas.

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