Las autoridades solicitaron colaboración a naciones de Asia Central y Oceanía. Y también se sumó Francia.
Así, el gobierno ha solicitado la cooperación de Kazajstán, Uzbekistán, Kirguistán, Turkmenistán, Pakistán, Bangladesh, India, China, Myanmar, Laos, Vietnam, Tailandia, Indonesia, Australia y Francia, añadió el ministerio.
En un comunicado, el ministro francés de Transportes, Frédéric Cuvillier, explicó que los tres miembros del Organismo de Investigación de Accidentes (BEA) viajaron a Kuala Lumpur para unirse a los equipos de su homólogo estadounidense, NTSB, y ponerse desde hoy “a disposición de las autoridades de Malasia”. La justicia francesa ha abierto una investigación como lo suele hacer cuando hay nacionales implicados en un hecho similar.
Entre la ayuda solicitada figura el aporte de datos vía satélite y su análisis, capacidades de búsqueda en tierra, datos vía radar y fuerzas marítimas y aéreas. “La búsqueda ya suponía un esfuerzo multinacional altamente complejo. Pero ahora es aún más difícil”, dijo el ministro de Transporte, Hishammuddin Hussein.
El vuelo de Malaysia Airlines desapareció el 8 de marzo tras despegar del aeropuerto de Kuala Lumpur rumbo a Beijing. El sábado, el gobierno malasio anunció que según las últimas investigaciones, el avión cambió de rumbo y se dirigió hacia el oeste antes de que fueran desactivados deliberadamente sus sistemas de comunicación. Según expertos en aviación, si el MH370 intentó seguir la ruta norte, es muy improbable que pudiera haber sobrevolado el espacio aéreo indio y de países como Afganistán o Pakistán sin ser detectado por los radares militares.
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