No están para tirar manteca al techo, pero sí un poco mejor que otros sectores productivos de la provincia. Aunque a ellos también les juega en contra el bajo valor del dólar oficial, el costo en los fletes y los demás problemas de una economía volátil como la argentina.
“Podemos decir que el sector pasero de la provincia es uno de los que menos mal está en relación a otras actividades productivas. Actualmente el 90 por ciento de las pasas que salen del país terminan en Brasil”, contó Giménez en relación al destino de las exportaciones.
Al tiempo que agregó que “si bien hoy en día el negocio camina, hay que dejar en claro que con el correr de los años hemos ido perdiendo otros mercados por falta de competitividad”. Una clara muestra de esto es que durante esta campaña muchos viñateros decidieron destinar sus uvas para pasas y no a la elaboración de vino o mosto.
Hoy los paseros locales han encontrado en Brasil el gran comprador de casi toda la producción, pero el interrogante es saber que pasará cuando el país carioca deje de comprar en la cantidad que lo hace en la actualidad.
Comentá la nota