Ex pasantes de Inclusión sueñan con ser una empresa reconocida

Ex pasantes de Inclusión sueñan con ser una empresa reconocida
Son 12 beneficiarios de la ciudad de San Luis. Ahora pudieron comprar cinco herramientas.

Si el pasto está siempre cortito en el Parque de las Naciones o las ramas secas desaparecen para darle espacio a los árboles radiantes es porque la cooperativa “Rincón Esperanza” deja su huella. El emprendimiento, creado bajo el Plan Provincial de Cooperativas “Progreso y Sueños”, cumplió 11 meses de su puesta en marcha y lo festejó con la primera adquisición de maquinarias útiles para el desarrollo de su actividad productiva.

Su fecha de nacimiento fue el 15 de noviembre de 2012 y ahora ha sido contratada por el Ministerio de Turismo para mantener el pulmón verde ubicado en la zona este de la ciudad de San Luis.

Los 12 integrantes también fueron convocados para limpiar tras la Expo "San Luis Alimenta". “Estamos tratando de salir adelante, nos esforzamos un poquito más y pudimos comprar unas herramientas”, comentó ilusionado el presidente de la cooperativa, Luis Jorge Nikitiuk.

Entre los chiches nuevos figuran tres cortadoras de pasto, una libustrera y una motosierra, con un total de cinco nuevas máquinas para optimizar el trabajo. El trabajador contó: “Fuimos ahorrando mes a mes hasta que llegó el momento en que todos decidimos hacer la compra de estas máquinas que nos facilitarán el trabajo, pudiéndolo hacer en menor tiempo”.

Para los trabajadores la clave está en tirar todos para el mismo lado. En los días lindos arrancan a las 7 y si no media hora más tarde, y a las 13 hacen un parate para almorzar. A veces, por la tarde siguen con las tareas en grupo o hacen “changas” personales.

“Acá siempre estamos, hasta con lluvia”, comentó “Niki”, como le dicen sus compañeros. De hecho, ayer trabajaron en plena llovizna.

Como fórmula de éxito dicen que el poder debatir los temas en las reuniones hace que todos puedan exponer su punto de vista y así llegar a un acuerdo, ya que son muchos pensando lo mejor para todos.

Los integrantes se conocieron en el Plan de Inclusión ya que algunos son beneficiarios y otros pasantes. El equipo está integrado por 10 hombres y dos mujeres. “Aspiramos a ser una empresa grande y reconocida en la provincia, que la gente sepa que estamos. Para eso tenemos que dejar conforme a los clientes y por ahora luchamos humildemente”, dijo el presidente de la compañía, una de las primeras formadas tras su separación en la cartera de Gobierno.

A sus 47 años, “Niki”, como le dicen sus amigos, es la voz de la experiencia en el grupo. Les inculca que “no se tienen que dejar estar” y su mente está puesta en el progreso de la cooperativa. Se lo ve entusiasmado y asegura que ahí “no hay caciques sino que todos trabajan por igual”. En esa ilusión de crecer, la semana que viene tendrán la indumentaria adecuada para limpiar ya que ahora están “a la criolla”. Es su esperanza.

Los beneficiarios encontraron una luz y un camino en forma de cooperativa. Por eso, decidieron ponerle el nombre actual a su grupo. “Todos teníamos un deseo y un compañero propuso ese nombre y quedó bueno. Todos estuvieron de acuerdo porque buscábamos esperanzas y en este momento vemos el fruto de nuestro esfuerzo”, explicó “Niki”.

Luisa Lucero, otra de las integrantes, compartió el sueño de avanzar con la empresa y poder comprar un terreno para ella y sus hijos de 7 y 4 años que, gracias a las ganancias obtenidas dentro de la cooperativa, hoy pueden acceder más fácilmente a la indumentaria, a la movilidad y a todo lo que les solicitan en la escuela.

“Esperanza” es una palabra que encierra casi todas las frases de “Niki”. No se cansa de repetir que tienen una oportunidad única y apuesta por la cultura del trabajo. Como una paradoja del destino, quieren limpiar por partida doble: un pasado sin chances y cualquier rincón que esté sucio, claro.

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