Tras las bajas temperaturas que se registran en esta época, padres de alumnos y demás pasajeros que diariamente esperan los colectivos, aseguran que es una imperiosa necesidad que las garitas estén en buen estado para protegerse, del sol, el frío, el v¡ento y la tierra.
Sin utilidad
Por otra parte, hay garitas que, al parecer, solo cumplen una función estética por lo que no presentan un techado y no protegen del frío, la tierra y, sobre todo, en las épocas de fuertes lluvias no tienen utilidad alguna ni para sentarse, según relatan los vecinos del sector. Tales son los casos de aquellas que fueron construidas con ladrillos y dos lámparas en cada extremo, que ya son inexistentes en todas a causa de la destrucción por hechos de vandalismos. Camino a la Gruta, por avenida Virgen del Valle, se registran cuatro de ellas en el trayecto que comprende desde avenida Méjico hasta la curva donde se encuentra el nuevo destacamento policial. Estas se encuentran sin sus respectivas lámparas y ya ni el poste de sostén se mantiene; algunos ladrillos están destruidos y flojos, el banco en arco en partes están ahuecados, por lo que no tienen utilidad. Según vecinos que se domicilian en cercanías a estas construcciones, “las garitas son utilizadas por parejas que en horas de la noche van a hacer sus cosas, ya que no existe en el lugar alumbrado público”, dijo un vecino.
Asimismo, las viejas garitas que fueron techadas son utilizadas como baños públicos y para pegar afiches publicitarios o manifestar cualquier tipo de grafitis. De muchas de ellas se podría decir que solo se necesita un poco de limpieza y desinfección para poder utilizarlas, aunque en mal estado permanecen desde hace mucho tiempo sin la preocupación de los vecinos ni de las autoridades para ambientarlas.
Pedido
Lo real es que en las horas de la mañana, de la tarde y de la noche, las personas deben mantenerse a la intemperie hasta que el medio de transporte arriba, por lo que ya se empezaron a hacer escuchar las voces de algunos vecinos de la ciudad por esta falta de consideración. En este tiempo, los padres de los niños que asisten a las escuelas, hicieron saber a LA UNION en su recorrido, que se trata de una imperante necesidad contar con las garitas.
“En la mañana hace frío y los chicos esperan el colectivo, y nosotros, los acompañamos en medio del viento frío, a veces del sol para los que van a la tarde; uno se baña y prepara a los chicos, y el viento con tierra que se levanta es inaguantable. Necesitamos que se costruyan garitas, además de los carteles indicadores de las paradas”, comentó Silvia, quien vive en cercanías de avenida Los Terebintos.
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