Pasajeros avalan la tarjeta, pero no quieren que suba el boleto

Usuarios de colectivos consultados por LA GACETA apoyan la eliminación del cospel. Para los que están a favor, el chofer no se distraerá y cesará el problema de la falta de monedas. Los que no, temen complicaciones.
Del trueque a la tarjeta magnética. La licitación está casi consumada y, en unos cuatro meses, los usuarios del transporte urbano de pasajeros de San Miguel de Tucumán deberán cargar en el "plástico" que los dejará viajar en colectivo por la ciudad.

LA GACETA conversó con los pasajeros en las paradas y en los coches. En forma casi unánime, se mostraron conformes con la futura implementación de las tarjetas magnéticas (inteligentes) para abonar el boleto. Entre los beneficios que destacaron figuran que no habrá más problemas con el vuelto, que el ingreso al colectivo se hará más rápidamente, y que los choferes sólo se dedicarán a manejar y podrán concentrarse más en el volante.

Desde la cotidianidad

Laura Álvarez se abanica con un cuaderno. Camina apura y, sin detener la marcha, define: "el sistema de tarjetas es más seguro para nosotros y para los choferes porque no vamos a manejar dinero en efectivo".

Mientras baja apresurado por calle Santiago del Estero, Rubén Forales no oculta su enojo. "Debería haberse implementado hace mucho: ahora no hay monedas, no hay billetes de $2... Cada vez que va a subir el boleto, los cospeles desaparecen y nunca hay vuelto. Con la tarjeta se acabará todo este circo", fustigó.

"Estoy 100% de acuerdo con las tarjetas. Nosotros demoraresmos menos: ya no tendremos que esperar por el vuelto ni tampoco por el boleto", afirmó Armando Jesús Aguilar.

Mariela, del Barrio ATEP, se mostró conforme con la implementación del nuevo servicio. "Estoy completamente de acuerdo porque uno se asegura el viaje: ya no se necesitarán ni monedas ni cospeles", manifestó.

"La tarjeta es muy cómoda, no hay que buscar cambio y el conductor no se molestará en darnos el vuelto ni en cortar boletos", coincide Nadia Cancino. A su lado, Alejandra Intile opinó en modo similar: "es lo mejor y lo más práctico para todos".

No se "pierde" el vuelto

Otra de las razones por la que los usuarios de colectivos celebraron la llegada del nuevo mecanismo de pago de viajes, tiene que ver con los problemas a la hora de recibir el vuelto. "Muchas veces me pasó que me bajé sin pedir el vuelto que me debían y lo terminé perdiendo. Eso no pasará con la tarjeta, porque nadie manejará plata", destacó Eliana Nuñez, que aprovechó para pedir que las máquinas con las que se cargarán las tarjetas no se instalen sólo en el microcentro: "sería bueno que las ubiquen también en los barrios".

Pero no todas fueron flores. Los pasajeros también mostraron reparos sobre la puesta en marcha del sistema de tarjetas. "Está bien que (las) usemos; pero no quiero que el costo de la instalación recaiga sobre los usuarios, y que se incremente el costo del viaje", advirtió Diego Sánchez.

Incluso, algunos directamente rechazaron el reemplazo de los cospeles. "Estoy segura de que va a entorpecer todo y va a implicar más demoras a la hora de subir al vehículo. Con un cospel estás esperando un buen rato; (pero) con las tarjetas se va a tardar mucho más tiempo", afirmó Marta Vega.

"Habría que hacer algo con las personas mayores, hay algunos no saben leer o que no ven bien. Mi mamá tiene 80 años y le costará acostumbrarse", advirtió Norma Gallardo.

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