La protección de las garantías de los trabajadores fue una de las consignas de las agrupaciones políticas. Lamentaron que no hubiera una marcha unificada.
Los miembros de los partidos Obrero, Comunista Revolucionario, Socialista de los Trabajadores; de la Comisión de Familiares de Víctimas de la Inseguridad; de la Casa de las Mujeres “Norma Nassif”, y de movimientos estudiantiles se habían congregado en la plaza Urquiza, para luego caminar por las calles del microcentro con batucadas y cánticos alusivos a la fecha. “El 24 de marzo trasciende el hecho en sí de la dictadura: se ha transformado en una fecha emblemática para todos los derechos humanos. Participar es fundamental porque hoy los ideales de una patria justa, que enarbolaba esa generación, no existen”, afirmó Alberto Lebbos, de la Comisión de Familiares. Para Victoria Disatnik, de la Casa de las Mujeres, participar es una cita de honor: “es importante renovar la lucha todos los años”, cerró.
Paralelamente, la movilización de familiares de desaparecidos arribó a la plaza a las 19.30. Los partidos de izquierda, que se encontraban frente a la Casa de Gobierno, formaron un cordón humano para abrirles un corredor, a fin de que ambas marchas no se mezclaran. Luego de que las organizaciones de derechos humanos comenzaron a dar vueltas alrededor del paseo público, los partidos políticos se unieron para cerrar la manifestación. Walter Díaz, de Adiunt (docentes e investigadores de la UNT), lamentó que no haya habido una marcha unificada. “Me parece lamentable la división. Estas manifestaciones tienen un sentido político: llamar a la reflexión respecto de lo que está sucediendo con la realidad”, dijo. En igual sentido se pronunció Vicente Ruiz, de la CCC. “Algunos compañeros decidieron manifestarse por aparte. Lo importante es que todos repudiamos el golpe de estado y que los trabajadores paguen esta crisis”, concluyó.
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