Empate. Sólo eso. Y nada más. Porque Atlético y Godoy Cruz jugaron un partido aburrido, en el cual ambos quedaron en deuda con el fútbol champagne, ese que suelen mostrar en más de una oportunidad.
Los mendocinos de arranque pudieron abrir el marcador a través de los pies de Vera, luego de un grosero error en la defensa. El delantero quedó mano a mano con Lucas Ischuk, pero se le fue larga. Luego, un remate de Jara que pasó cerca del palo del uno local.
Federico Higuaín fue el motorcito de la visita. Por el otro lado, las dudas en el fondo local fueron figurita repetida en la primera mitad, como así también la falta de un conductor. Lejos estuvo el nivel de Matías García, que no se entendió con sus compañeros.
Pero pese a todo esto, dicen que goles que no se hacen en un arco se terminan sufriendo en el otro. Y el dicho se cumplió, nada menos, en tiempo de descuento. De una contra, Raúl Saavedra le puso una gran asistencia a Luis Rodríguez, que encaró a Sigali y el defensor se encargó de cometerle un grosero penal al delantero tucumano. El mismo Pulga desde los doce pasos estableció el 1 a 0.
Totalmente distinta fue la segunda mitad. Los roles se invirtieron y pasó a ser protagonista Atlético. Algo tuvo que ver el ingreso de César Montiglio por García. El jugador oriundo de Yerba Buena le puso más movilidad al equipo y, a los 3 minutos, tras un pase a Rodríguez casi llega el segundo de los tucumanos. Pero cuando todo era de los locales, apareció Jesús Vera con un zurdazo y estableció el 1-1. Silencio en el Monumental. Era lo más justo el empate. Por lo que había hecho la visita durante toda la parte inicial.
Después ambos equipos se prestaron la pelota y cualquiera pudo ganarlo. Pero quedaron a mano, los dos en la zona caliente.
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