El subsecretario de Relaciones con la Comunidad, Alejandro Gil, y otros funcionarios se presentó en la marcha. Estuvo cinco minutos, no pudo hablar y debió retirarse bajo insultos y salivado.
El primero de ellos es cuando aparecieron familiares de otras víctimas de delitos. Tal es el caso del padre de Matías Quiroga, "El Oso" Quiroga quien comenzó a exclamar consignas políticas. Hernán Prado, hermano de la víctima, se retiró porque justamente no quería su familia que se tiñera de contenidos políticos partidistas.
El otro episodio complicado se produjo cuando el subsecretario de Relaciones con la Comunidad, Alejandro Gil, arribó a la Legislatura acompañado de algunos funcionarios de Seguridad. La intención era hablar con los manifestantes pero no pudo.
Primero lo abuchearon y silbaron, pero luego lo escupieron y le arrojaron botellas de plástico. Esta situación generó la partida de Gil sin poder dialogar.
Comentá la nota