“A parte de la dirigencia no le interesa que esté”

“A parte de la dirigencia no le interesa que esté”
Leonardo Flotta, representante de jugadores, habló de las amenazas y agresiones que sufrió en su casa, de su alejamiento a la candidatura a presidente de Alvarado y criticó a quienes se opusieron: “Me ha costado entender a cierta parte de la gente siendo un club hermoso”
Leonardo Flotta está dolido, angustiado, decepcionado. En cuestión de días, pasó de ser un firme candidato a presidente de Alvarado a blanco de amenazas y agresiones en su casa, por lo que inmediatamente se bajó. Horas después, conversó con El Atlántico y analizó todo lo acontecido.

- ¿Fueron las horas más desagradables de tu vida futbolística?

- Fue muy triste. Primero recibí amenazas que las tomé como algo más dentro de una sociedad difícil. Pero cuando la violencia fue contra mi casa, no tuve por qué soportarlo. Si me hubiera pasado en otro momento, a lo mejor seguía. Ahora no tengo ganas.

-¿Es una nueva mancha para el club?

- No es algo lindo. No suma. Me cuesta entender a cierta parte de la gente de Alvarado, siendo un club hermoso. En todo momento quise sumar, continuar el gran proyecto que venía armando Facundo (Moyano). No sólo sostenido con el ascenso, sino también con el cambio que tuvo la sede y los socios que se acercaron. Se lograron muchas cosas que da pena que se dejen caer. Entonces, espero que esta gente que me metió trabas exponga sus ideas y trabaje por el club. O eso quiero creer.

- ¿Fogoneada por quién?

- No sé. Pero tampoco me interesa saber. Pero sí sé que fue lo necesario para darme cuenta de que estaba demás en el club. Fue la gota que rebalsó el vaso para entender que iba a tener problemas si asumía. Y no estoy en Alvarado para generar conflictos internos.

- ¿Y ahora?

- En mi caso, seguiré ayudando de la manera que pueda y tenga ganas. Seguramente, en un futuro, tenga ganas de volver a meterme. Hoy me sacaron todo tipo de energía. En cuanto a lo dirigencial, los que seguirán sabrán salir adelante. Cuando me senté delante de ellos, encontré gente a la defensiva, pero con el tiempo muchos comenzaron a abrirse y se dieron cuenta que me acercaba para tratar de colaborar. Sin embargo, otros siguieron a la defensiva y comenzaron a notarse algunas diferencias y mi idea nunca fue desunir. Es más, les dije que de ellos iban a salir el vicepresidente, secretario, tesorero. No es que llegaba con 30 personas detrás y se tenían que ir todos los demás.

- ¿Hay dirigentes que no quieren ver crecer al club?

- Eso es lo que me genera incertidumbre. No entiendo cómo algunos no aceptan que se acerque alguien para continuar un proyecto, cuando del otro lado no hay nada. En la Comisión Directiva hay gente que quiere trabajar y otra que sólo habla. Por el solo hecho de opinar y decir. Porque al momento de trabajar sólo quedan dos, tres o cuatro personas. Eso es lo que no suma.

- ¿Alguien intentó convencerte para no bajarte?

- Alejandro Naveiro y Héctor Romero me llamaron y me ofrecieron su apoyo. Pero nadie más. Ellos dos me abrieron las puertas para que vuelva al club cuando quiera. Ahí está el problema: a una gran parte de la dirigencia no le interesa que esté.

- ¿Está situación complicará la ayuda de Moyano?

- Facundo es una persona que ama al club. El apoyo que brinda es totalmente desinteresado. En todo momento me dijo que continuará ayudando, pero no sé cómo lo hará a partir de ahora. Y a Erviti le pasa algo similar, está desilusionado.

- No había pasado mucho de la agresión que los dirigentes ya estaban hablando con el nuevo técnico. ¿Te dolió?

- La gente que está en el club tiene una forma de pensar que es distinta a la mía. Y a mí no me gusta hacer nada sin pensar. Ni a las apuradas. Me sorprendió porque veníamos de hablar sobre una idea. Un proyecto. No es lo mismo Bilardo que Menotti.

Comentá la nota