Con gran fervor religioso, numerosos feligreses participaron de las misas y procesiones por las calles de sus barrios.
En María Auxiliadora, el acto litúrgico estuvo encabezado por el cura párroco Mario Tournour, quien, durante la homilía, destacó que “esta celebración tiene un significado importante. Lo que hacemos hoy (celebrar la misa) lo hacemos todos los domingos; es más, todos los días del año. Pero pensemos hoy: ¿qué celebramos en cada misa? La Eucaristía la tenemos siempre. Aunque no la hagamos rutinariamente, éste es un llamado de atención, para no hacerla como un rito más en nuestra vida. Por eso el tema es: ¿pensamos lo que estamos haciendo?”
“Aunque sea un rito, la Eucaristía es algo más profundo. Es un regalo de Dios y lo hace pensando en nosotros, porque se preocupa por nosotros”, resaltó el sacerdote para acotar que “así como alimentamos nuestro cuerpo físico con comestibles para estar bien de salud, hacer actividades y no cansarnos, la Eucaristía está para que nos acordemos que no sólo somos lo físico y lo biológico sino también necesitamos alimentar el espíritu, el alma y el corazón, nuestra vida toda, en definitiva. Porque alimentar bien el espíritu significa andar bien en la vida”.
“Estamos celebrando la misa especial de Corpus Christi, del Cuerpo y la Sangre de Jesús. Venimos a alimentar nuestra fe, pero no es el alimento sólo para mí sino también para compartir con nuestros hermanos. Se debería notar en nuestras vidas que hemos comulgado, que somos cristianos, que nos alimentamos en la Eucaristía y nos fortalecemos en Jesús”, concluyó.
Bendición de los domicilios
Por su parte, en San Roque, mientras se efectuó la marcha de los fieles, el cura párroco Rubén Melchiori bendijo las casas de los vecinos.
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