El Parque Urbano Zona Norte Caraguatá es un lugar de esparcimiento y recreación rodeado por un exuberante marco natural. Situado en las afueras de la ciudad de Resistencia, este espacio al aire libre presentaba antes una infraestructura acondicionada con todos los servicios y comodidades para una jornada plena de satisfacciones.
El paisaje cargado de bañados, palmares y lagunas, cautivaba las miradas mientras la amplia cartelera de actividades llevaba a los visitantes a vivir momentos en constante contacto con la naturaleza. Caminatas, safaris fotográficos, cabalgatas y paseos en bote eran apenas algunas de las numerosas alternativas ofrecidas por el parque, a las que se sumaba el tablero gigante de ajedrez viviente y un paseo de esculturas. Para diversión de los más chicos funcionaban en el lugar interesantes juegos, una pista de patinaje y una bicisenda.
Hoy sigue existiendo todo eso pero rodeado de yuyos y el lugar sigue siendo muy poco cuidado ya que no concurre nadie, porque en los quinchos no hay parrillas ni tampoco agua porque alguien se encargó de hacer desaparecer las canillas. Los que no faltan nunca son los molestos mosquitos que asolan durante todo el día.
Para acceder a él se debe transitar por Ruta Nicolás Avellaneda hasta el Km. 15,8, dirigiéndose luego hacia el norte 1.500 metros por camino enripiado para, finalmente, girar a la izquierda.
El parque se encuentra en regular estado de conservación. SE aprecia que alguien se encarga de cortar el pasto y los yuyos cuando éstos crecen debido a las lluvias, pero en esta época del año sería muy difícil estar a gusto en el lugar debido a los incesantes ataques de los molestos mosquitos.
Además, si la gente prefiere comer un buen asadito allí, deberá llevar consigo su parrilla porque no hay; además falta agua, no hay canillas en las mesitas de las parrillas, tampoco hay luz, pero la presencia masiva de mosquitos aleja a cualquiera del lugar por más que se encuentre cómodo en el parque. Tiene varios lugares para recorrer y caminar por todo el predio, pero es una lástima que no se pueda hacer en esta época del año por los mosquitos existentes en la zona.
Asimismo, para llegar al último tramo del camino que conduce al parque, hay que sortear varios basurales, algunos de los cuales casi cruza toda la calle de tierra impidiendo el paso por el lugar, entonces, pensando en todos esos inconvenientes, la gente piensa dos veces y opta por dirigirse a otro lado.
El Parque Avalos, otro abandonado
También causa lástima el estado de abandono que presenta el Parque Avalos. En el portón de acceso se puede ver una montaña de troncos producto del desmonte en el lugar, grandes montículos de madera amontonada junto a la tierra removida.
Además, sólo se puede ingresar a pie hacia el interior del parque debido a los escombros y yuyos que pululan en el lugar. Nada que ver con el aspecto que presentaba años anteriores donde se realizaban las fiestas estudiantiles de todos los colegios.
Tal vez alguien se ocupe de este predio e intente recuperarlo como una zona más de esparcimiento para los jóvenes.
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