Autoconvocados denuncian que varios trabajadores fueron golpeados por una patota que, aseguran, responde a las órdenes de ATSA. El sindicalista Ramírez niega que hayan atacado a alguien y asegura que referentes del gremio fueron al hospital a socorrer a afiliados agredidos por médicos.
Durante la mañana de ayer, los autoconvocados de la salud denunciaron que fueron agredidos físicamente por parte de "patotas" de la filial tucumana de la Asociación de Trabajadores de la Salud Argentina (ATSA), integradas no sólo por miembros de ese gremio sino por "infiltrados" de otras organizaciones sindicales. Los presuntos agresores, en tanto, negaron haber golpeado a alguien y hasta sostuvieron que ellos fueron los agredidos.
Las acusaciones
"Estábamos en asamblea cuando irrumpió gente que dijo ser de ATSA y nos acusaron de haber agredido a sus afiliados, lo cual no es cierto: nos manifestamos, como siempre, con cánticos y con aplausos frente a los departamentos de Personal y de Estadística, desde donde se impulsan maniobras persecutorias contra nuestro sector, pero jamás agredimos a nadie. Pero ellos vinieron con gente que jamás vimos antes y agredieron al neumonólogo Rafael del Río, al clínico Rolando Oliszewski y al doctor Gustavo Costilla Campero. Y amenazaron a varias enfermeras y médicas", describió a LA GACETA René Cazón, delegado de los autoconvocados del Padilla.
Mientras Marta Crotte narraba que los amenazaron con destrozar los consultorios, Susana Muso enseñaba su chaqueta manchada por el Pervinox que les arrojaron. "Creíamos que nos tiraban sangre", dijo indignada.
"Terminaron agredidos por ATSA, incluso, afiliados del gremio. Y la Policía no movió un pelo mientras un grupo de matones nos golpeaba", repudió Cazón.
En represalia, explicó, hoy realizarán un paro sin asistir al hospital. "Ya no es seguro venir ni al lugar de trabajo", repudió.
Las explicaciones
El titular de ATSA, Renée Ramírez, negó las acusaciones. Dijo que fue al Padilla por las denuncias de trabajadores que decían haber sido atacados por los autoconvocados ("ese sector que no entiende que la libertad laboral debe ser garantizada", definió). Y aseguró que comprobaron que hubo numerosos maltratos.
"Las agresiones no comenzaron de nuestra parte y está de testigo la directora de Personal, que fue agredida esta mañana, y están las compañeras de Ficheros. No queremos agresiones de parte de nadie y nosotros no agredimos a nadie", aseveró.
Ante la consulta de la prensa sobre la violenta irrupción, Ramírez contestó: "¿quién cerró la puerta? Tenemos derecho de entrar en el hospital público".
Y cuando le refirieron que hubo hasta periodistas golpeados, contestó: "tenemos varios compañeros con los ojos morados. Ellos (los autoconvocados) tiraron sachets de sangre y antisépticos. ¿Eso no es agresión? ¿Y la investidura del profesional? A una compañera, un médico le tiró una trompada", aseveró.
¿Lo que hizo ATSA no tensa aún más la situación con los autoconvocados?, se le consultó. "Hemos sido respetuosos durante más de un año, recibiendo agresiones de todos lados, presiones y persecuciones de nuestros compañeros. Hay un momento en el que hay que decir basta", contestó Ramírez.
Contra el oficialismo
Jorge Ramaccioti, el delegado de los autoconvocados que se reunió con Ramírez y con el director del hospital, Roberto Rodríguez Rey, responsabilizó al Poder Ejecutivo por los incidentes.
"Cuando el Gobierno no tiene respuestas, recurre a la violencia y a la calumnia. Por eso dice que los autoconvocados agredimos a alguien", repudió.
"El Gobierno está usando al gremio de ATSA para romper la protesta. La sensación que tenemos es que el Gobierno motiva al gremio para estas protestas contra los trabajadores", denunció.
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