El paro petrolero en Santa Cruz sólo se levanta si se va Segovia

El paro petrolero en Santa Cruz sólo se levanta si se va Segovia
La decisión la tomaron alrededor de 3.000 petroleros de Caleta Olivia, Las Heras, Pico Truncado e incluso los que tienen actividad en áreas próximas a Sarmiento, quienes se concentraron en el acceso a Cañadón Seco. Fue la mayor cantidad de obreros del sindicato de base que se haya reunido históricamente en un yacimiento de Santa Cruz.
La renuncia del secretario general del Sindicato Petrolero de esta provincia, Héctor “Chaco” Segovia, además de otros miembros de comisión directiva, como Marcelo Salguero y Diógenes Padilla, fue la principal moción aprobada por mayoría, siendo la condición primordial para levantar la medida de fuerza que mantiene paralizados los yacimientos de la zona norte desde el primer día de abril.

Esta instancia quedó plasmada en un acta firmada por el cuerpo de delegados ante escribanos públicos convocados para rubricarla en uno de los trailers que, junto a numerosas carpas y autos particulares estacionados a la vera de la ruta 12, conforman un verdadero campamento de campaña y el principal punto de “vigilia” de ingreso a los yacimientos.

La asamblea también respaldó tácitamente al líder de este movimiento huelguista, el secretario adjunto Rubén Retamozo, y a otros miembros de comisión directiva disidentes del grupo que encabeza Héctor Segovia, aunque Retamozo renegó a micrófono abierto que se los llame “disidentes”, avalando sus palabras con la presencia de miles de operarios.

“EXPULSION, EXPULSION”

Esta fue la primera de las mociones que gritó, y luego expuso ante micrófono abierto un veterano petrolero, avalado por el clamor de los miles de operarios restantes, lo que daba la pauta de la fogosidad con que comenzó la asamblea.

Las posturas que le sucedieron fueron también intransigentes ya que muchos no se conformaban con la ida del secretario general sino que también requerían continuar con el paro hasta tanto no tuvieran un nuevo Convenio Colectivo de Trabajo ya que el actual está desactualizado.

Varios delegados y miembros de comisión directiva también señalaron que era necesario que no sea digitado por la Federación ni por las operadoras, sino que debe ser consensuado con los representantes de los trabajadores, condición que se le recriminaba al grupo “segovista”.

Cuando las pasiones sanguíneas petroleras parecían llevar a una situación sin salida, es decir proseguir el paro aunque se produzca el alejamiento de Segovia, primó la cordura de varios miembros de comisión directiva y delegados, entre ellos Ricardo Garrido, Rubén Retamozo, Luis Alvarez, Vicente Romero y Diego Bucay.

Los mismos, indistintamente, señalaron que la elaboración de un CCT llevaría al menos un lapso de tres meses de negociaciones y en teoría era imposible sostener tanto tiempo un paro ya que no se cobrarían sueldos y surgirían instancias legales, incluyendo una posible intervención del gremio.

POR UN CONVENIO EQUITATIVO

Finalmente, se decidió por mayoría que la condición indispensable para dejar sin efecto la medida de fuerza era la renuncia de Segovia, la cual debe quedar perfectamente asentada en un documento, y luego dar un tiempo prudencial a las operadoras de yacimiento hasta tanto se sustancie el nuevo CCT.

Se dijo que el mismo, que tendrá una duración de cuatro años, debe contemplar la equiparación de ingresos de trabajadores con el de otras provincias petroleras e incluso de los que realizan nuevas actividades, como el caso de la remediación ambiental.

A todo esto, pudo saberse que Héctor Segovia y otros miembros de la comisión directiva del gremio, tenían previsto reunirse con algunos delegados y trabajadores que aún permanecen de su lado en el camping que el gremio posee en Pico Truncado.

Al cierre de esta edición no se tenían novedades sobre la postura asumida en ese encuentro.

Comentá la nota