La mandataria de 69 años aseguró que no es la primera vez que debe realizar esta tarea y apuntó a “un grupo de empleados que no se resigna a perder las elecciones”.
“Tengo 69 años y no tuve problemas de subirme al camión y cargar los tarros de basura junto a mis colaboradores”, expresó la mandataria recientemente, tras reconocer que debió realizar la tarea de recolección de residuos ante el paro de los trabajadores locales.
Tita, como la llaman todos en el pueblo, volvió a ser noticia por una acción suya como mandataria. Luego de ratificarse la continuidad de la medida de fuerza de parte de los trabajadores de la Municipalidad de Wenceslao Escalante, decidió calzarse la ropa más cómoda y salir a recorrer la pequeña localidad del departamento Unión en el camión de residuos.
El hecho generó sorpresa para muchos, aunque quienes la conocen a la intendenta esperaban que actuara de esa manera.
“Lo que quieren es que yo me vaya. Tengo 69 años y no tuve problemas de subirme al camión y cargar los tarros de basura junto a mis colaboradores, ya que tengo que darle al vecino la satisfacción de que tengan los servicios que les corresponde”, remarcó la intendenta a “Red Panorama”.
Además, Filippa recordó que “ésta no es la primera vez que hacemos esta tarea, ya que tenemos que respetar a los vecinos”.
Por otra parte, expresó que “existe un grupo de empleados que no se resigna a perder las elecciones como tampoco lo hicieron un grupo de dirigentes del Partido Justicialista que siempre estuvo en el gobierno y son influenciados por la ex intendenta y otros mandatarios que estuvieron en el poder durante estos 40 años”, afirmó y dijo estar convencida que “se propusieron que no nos iban a dejar gobernar”.
Este año todavía no pudo realizar una cobranza de tasas por servicios a la propiedad. Desde el Concejo Deliberante rechazaron la propuesta de Tarifaria e Impositiva por lo que no pudo emitir los cedulones. Por este motivo, sigue sin tener el grueso de la recaudación.
El año pasado denunció a su secretario de Gobierno por una supuesta falsificación de firmas, el funcionario dejó su cargo pero ocupó su banca en el Concejo donde había pedido licencia y se transformó en clara oposición al gobierno de Tita.
“Esto es un golpe político, ellos nunca pensaron que un grupo de personas que formaban parte de una Unión Vecinal podía llegar a tirar por tierra 40 años de Gobierno”, subrayó.
El municipio de Wenceslao Escalante tiene una planta de casi un centenar de empleados, pero son 25 los que“se encuentran siempre en contrariedad con el Ejecutivo; y pertenecen al corralón”, afirmó .
Recientemente, el Ejecutivo municipal propuso al gremio un incremento salarial del orden del 14 por ciento, pero no fue aceptado. Es que el sindicato solicita una suba del 30 para 2013, erogación que por el momento no está prevista en las arcas municipales.
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