La medida de fuerza tuvo un acatamiento superior al 95%, según ATE. Los trabajadores reclaman la apertura de paritarias y el pase a planta permanente de los contratados. No descartan profundizar el plan de lucha.
La medida de fuerza, que se sintió fuertemente y afectó la atención de los pacientes, incluyó el corte de la ruta 88. "Aumento salarial ya", se leía en una pancarta mientras los manifestantes hacían sonar bombos y redoblantes y agitaban banderas con consignas alusivas al reclamo.
En el Inareps, donde actualmente permanecen internados unos 50 pacientes y se atienden diariamente más de 100 personas que padecen algún tipo de discapacidad motora o neurológica, trabajan 248 empleados, de los cuales 48 son contratados. El reclamo es unánime: piden un aumento salarial del 35%.
Pese al paro, los manifestantes aclararon que las guardias funcionaron normalmente. Y aseguraron que fueron entregados los certificados de discapacidad previstos para ayer. "De todos modos, el paro fue contundente", afirmaron.
El secretario adjunto de ATE a nivel local, Ezequiel Navarro, encabezó la protesta y cuestionó al gobierno nacional por la falta de respuestas. "No muestra interés en abrir las paritarias. Mientras otros sectores ya van cerrando la discusión salarial, a nosotros ni siquiera todavía nos llamaron para sentarnos a la mesa de negociación", dijo a LA CAPITAL.
En la misma línea, María Angélica Bustamante y Daniel Palos, trabajadores del Inareps e integrantes de la comisión directiva de ATE, no descartaron tomar nuevas medidas de fuerza en los próximos días en caso de no ser escuchados. "El plan de lucha se puede profundizar -advirtieron-. Venimos reclamando desde marzo, pero nadie se ocupa de nuestro problema. A nivel provincial ya hubo un aumento salarial, sin embargo no ocurrió lo mismo en todo el país. Por eso estamos muy preocupados".
Uno de los puntos que conforman el petitorio del reclamo incluye el pase a planta permanente sin concurso de los contratados. "Es un pedido que busca terminar con la situación de precariedad de los compañeros. Y apunta a que todos estén bajo las mismas condiciones laborales", explicó Navarro.
La medida de fuerza, que se realizó en todos los establecimientos de salud del país, comenzó a partir de las 8 de la mañana en el Inareps. Dos horas después, los trabajadores enrolados en ATE cortaron la ruta provincial 88 y protagonizaron un banderazo frente al instituto.
?El Gobierno está jugando con fuego al no reconocer la inflación, ya que el país tiene 13 millones de personas en situación de pobreza y 5 millones bajo la indigencia. Cada punto de incremento en el precio de la canasta básica de alimentos implica 20 mil pobres más", coincidieron los manifestantes. Y agregaron: "El aumento real de nuestros salarios, de una vez por todas, debe garantizar a cada familia un ingreso para alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestimenta, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión. Tal como lo establece la Constitución Nacional y la Ley de Contrato de Trabajo?.
El corte de la ruta 88 generó algunos inconvenientes en el tránsito y obligó a los automovilistas a tomar caminos alternativos. "La gente entiende nuestro reclamo -dijeron los manifestantes-. Propiciamos no descuidar las reivindicaciones laborales y asumimos una actitud responsable y activa en la búsqueda de respuestas a las problemáticas que en común nos convocan como trabajadores. Consideramos que es necesario centrar e impulsar la reivindicación de nuestros derechos de cara a la negociación paritaria".

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