El paro de autoconvocados abarrotó a los pacientes en las guardias

Los consultorios externos quedaron desolados, dijeron las autoridades. Hicieron un piquete en un acceso a la capital.
El segundo día de paro de los autoconvocados de la salud pública, sin asistencia al lugar de trabajo, redujo en forma marcada la atención de pacientes en los principales hospitales. Los pasillos estuvieron casi vacíos, pese a que la medida de fuerza se cumplió en forma parcial.

Graciela Lavado, directora del hospital de Niños, contó: "los pasillos quedaron desolados en los consultorios externos, aunque en el área de emergencias hubo una intensa actividad". Aclaró que, pese al ausentismo por la protesta, la actividad fue normal en la Administración y en los servicios de Lavadero, Farmacia, Esterilización y Terapia.

Daniel Pero, vicedirector del Centro de Salud, señaló que allí también disminuyó la cantidad de pacientes. "No tenemos aún las estadísticas, pero se notó que vinieron menos personas", indicó. También indicó que faltó un importante porcentaje de empleados.

Un piquete

Por otra parte, un grupo de empleados y profesionales pertenecientes a los hospitales Avellaneda, Nuestra Señora del Carmen y Obarrio cortaron el acceso a la capital en la intersección de avenida Siria y México.

El piquete, en el que distribuyeron volantes, se extendió entre las 10 y las 12.30, lo que obligó a personal de la Policía a montar un operativo para evitar embotellamientos. "Nuestra intención continúa siendo que el Gobierno nos convoque para negociar una suba salarial. Mañana analizaremos nuevas medidas de fuerza", sostuvo la doctora Adriana Arangio, delegada del Avellaneda.

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