El conflicto salarial entre el SOEM y la Municipalidad tienen diferentes consecuencias para la comunidad y deja expuestos a los integrantes del Concejo Deliberante de Río Gallegos, quienes están inactivos en su rol de defender los derechos de los vecinos.
La profundización de las diferencias entre ambas partes obliga a la dirigencia política a tomar cartas en el asunto para colaborar en la función de encontrar una solución al conflicto en el corto plazo.
En esto es fundamental el rol del Concejo Deliberante de Río Gallegos que preside Adriana Reyes, quien debería encabezar un trabajo en conjunto para aportar posibles soluciones.
Sin embargo, la parálisis de Adriana Reyes y los concejales de Río Gallegos es realmente preocupante teniendo en cuenta que más que nunca deberían recordar que fueron elegifods por el pueblo para defender los derechos de los vecinos, procurándoles mayores servicios con el propósito de mejorar su calidad de vida, elevando al Ejecutivo proyectos y propuestas para que éste los haga cumplir.
El Concejo Deliberante debería desarrollar un trabajo fecundo y coherente, pero eso parece estar muy lejos de cumplirse por el momento.
Lo mismo ocurre con la función de los diputados por el pueblo que poco aportan en este tipo de casos, motivando un debate acerca de la verdadera inactividad que tienen en momentos claves para la vida de los habitantes en medio de conflictos que terminan afectando a cada rincón de una ciudad.
El secretario general del SOEM, Pedro Mansilla, aseguró hoy que ningún concejal se comunicó con ellos para tratar de mediar en el tema o bien aportar algún tipo de idea que pueda favorecer para encontrar una solución.
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