“Me parece miserable que el Defensor del Pueblo sirva para darle un trabajo a algún funcionario"

El máximo referente de la Coalición Cívica en Catamarca impulsó en dos oportunidades la creación de la figura del Defensor del Pueblo durante su gestión como diputado provincial. El ex diputado cuestionó que el Frente Cívico recién ahora quiera poner en marcha esta institución.

Rubén Manzi.

¿Qué le parece que después de tanto tiempo recién ahora se apruebe la creación del Defensor del Pueblo?

- La primera lectura que hay que hacer es si la institución sirve y si es necesaria. Yo creo que sin duda esta institución es necesaria para la calidad democrática. Después se puede hacer una lectura crítica de la oportunidad en la que el oficialismo la está impulsando. En este sentido se desnuda una actitud hipócrita, porque al haber una serie de iniciativas de la oposición en la Legislatura, donde el oficialismo se encargó sistemáticamente de plancharlas, ahora que el Gobierno va a pasar a ser oposición, parece que le ven la virtud a la figura.

Esto es un problema del que van a tener que dar las explicaciones del caso a la sociedad en general, de por qué los legisladores del FCyS desde 1991 hasta hoy sistemáticamente trabaron esta iniciativa y ahora la quieren poner en marcha.

Por otra parte, lo que me parece muy miserable y espero que no prospere, es que se esté pensando en darle un “trabajo” a algún funcionario saliente. Esto desde el punto de vista de la calidad democrática es catastrófico, y desde lo ético, lamentable. No sería la primera vez que pasa, pero espero que no ocurra.

¿Con este trasfondo político que rodea la ley no se degrada la figura?

- Seguro que coyunturalmente se bastardea la figura. Pero si el instituto es bueno y fue creado a través de una buena ley, en buena hora que se ponga en marcha porque le va a servir a la gente.

De igual forma, esta ley tiene que proveer de las herramientas necesarias para que el Defensor del Pueblo tenga la independencia de los demás poderes. Como también debe estar despegado de los ciclos electorales y su selección no choque con las elecciones, debe estar despegado de los poderes partidarios y económicos porque sino pasa a ser un instrumento de los poderosos.

¿Quien resulte seleccionado para el cargo debe ser una persona que no esté relacionada con la política?

- No importa el pasado, porque lo tendríamos que haber debatido a la hora de nombrar ministros en la Corte si son o no políticos. Acá tenemos un integrante de la Corte que fue hasta unos días antes de asumir, ministro de Gobierno. Asimismo, otros integrantes de la Corte han tenido una reconocida actividad política partidaria.

El Defensor del Pueblo no tiene por qué ser escéptico de la política, pero en el momento que asume no tiene que haber estado en una función política porque sino está contaminado.

¿Qué pasaría si se llegase a confirmar que un funcionario del Gobierno llega a ocupar el puesto?

- Habría que impugnarlo. El nombramiento del Defensor del Pueblo en términos generales siempre está ligado al Poder Legislativo y a la propuesta de la oposición. En este caso, si se hicieran ahora las propuestas, tendrían que estar relacionados a los bloques del justicialismo.

Pero si la oposición permite que nombren un ministro o algún funcionario de este gobierno es un problema de ellos; como cuando se nombró a Raúl Cippitelli como miembro de la Corte, donde el justicialismo votó junto con el oficialismo por unanimidad.

Esto ya es un problema de los hombres que encarnan la política y de cómo los opositores transan con el oficialismo y los oficialistas abusan de su situación de poder. Acá lo que hay que hacer es mejorar la representación legislativa también.

Considero que todo este debate tiene que servir como un llamado a cambiar esta situación.

¿Cómo ve que la oposición y futuro gobierno diga que esta institución que se crea es para ponerle palos en la rueda a su futura gestión?

- Yo lamento que durante 20 años el FCyS no creó mecanismos de mejora institucional en Catamarca, y que ahora sea el primero en querer disfrutar de esos mecanismos a partir del 10 de diciembre. Considero que ahora no es el momento para crear estas instituciones porque desde el Gobierno se están yendo. No tienen ni siquiera tiempo material para ponerlas en marcha.

Los representantes del oficialismo no pueden querer ahora convertirse en republicanos a ultranza y hacer lo que no hicieron en todo este tiempo. Es muy difícil en el poquito tiempo que les queda corregir un rumbo que no corrigieron en su momento.

Dios quiera que el próximo gobierno lo corrija y no caiga en la tentación que cayó el FCyS cuando tomó el Gobierno con la promesa de cambiar todo y al final no cambió nada.

Espero que Corpacci y Mera sí se animen a hacer estos cambios.

El camino del Defensor del Pueblo desde el primer proyecto hasta convertirse en ley

El proyecto que crea la figura del Defensor del Pueblo tiene un largo tiempo esperando ser convertido en ley por la Legislatura provincial.

El primero que presentó esta iniciativa fue el diputado mandato cumplido Luis Sarmiento (Fenca), en su período desde 1991 a 1995, pero no tuvo el acompañamiento de sus pares. Luego, en su primer período como diputado, desde 1995 hasta 1999 Rubén Manzi también presenta una iniciativa inspirada en el proyecto presentado por Sarmiento que obtuvo media sanción de la Cámara de Diputados.

En su segundo período, desde 2001 hasta 2005, Manzi vuelve a presentar el proyecto que no recibe el apoyo del cuerpo. Posteriormente, la diputada Pilar Kent de Saadi presentó la iniciativa que finalmente se convirtió en ley.

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